El Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) de Brasil emitió en las últimas horas dos alertas por riesgo de fenómenos meteorológicos complejos.
Ambas advertencias incluyen el sur del país vecino y recaen sobre la franja fronteriza de nuestro país. Esa característica, sumada a los inquietantes anuncios de meteorólogos locales, es más que suficiente para adoptar precauciones, especialmente en los departamentos del norte y noreste de nuestro país.
La alerta más preocupante de las emitidas por el Inmet es una de nivel naranja por peligro concreto de vendaval.
El aviso rige desde las 00:00 horas de hoy hasta las 23:59 del domingo, y advierte por "vientos entre 60 km/h y 100 km/h", con “riesgo de caída de árboles, daños en tejados y daños generales a edificios y cultivos”.
Por ello, el organismo brasileño recomienda que, en caso de ráfagas de viento, “no se refugie bajo los árboles, ya que existe riesgo de caída de ramas y descargas eléctricas, y no estacione vehículos cerca de torres de transmisión ni vallas publicitarias”.
La segunda advertencia es de nivel amarillo y solo vale para la presente jornada, aunque el área que comprende se superpone por completo con el aviso naranja.
Esta alerta amarilla es por “riesgo potencial” de tormenta, y prevé precipitaciones de entre 20 y 30 mm/h o hasta 50 mm/día, vientos fuertes (40-60 km/h) y granizo.
Según el Inmet, estas tormentas conllevarían “un bajo riesgo de cortes de energía, daños a los cultivos, caída de ramas de árboles e inundaciones”.
La doble advertencia del organismo oficial brasileño coincide parcialmente con lo anunciado por su par uruguayo, el Instituto Uruguayo de Meteorología, y también con profesionales independientes uruguayos y brasileños.
Esta inestabilidad climática regional se debe al inusual fortalecimiento de una corriente en chorro de baja altitud (SALJ, por sus siglas en inglés) que desde hace días mantiene en alerta a los servicios meteorológicos de la región por el elevado riesgo de tormentas severas durante los próximos días, una situación que afectaría especialmente al sur de Brasil y al norte y noreste de Uruguay.
Este sistema alcanzará este fin de semana una intensidad excepcional, favoreciendo la ocurrencia de lluvias torrenciales, granizo, vendavales e incluso tornados aislados.