El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) difundió un comunicado este martes en el que reafirmó su compromiso con la prevención, erradicación de la violencia, el acoso y la discriminación en el mundo laboral.
El documento se publicó en medio de la polémica generada por los dichos de Juan Ramón Carrasco contra la periodista Sofía Romano durante el programa Llenos de mística. La cartera no mencionó expresamente el episodio ni a sus protagonistas.
Sin embargo, sostuvo que las expresiones y conductas que “desvalorizan, cosifican o desacreditan a las mujeres” contribuyen a perpetuar “patrones de desigualdad y violencia” que afectan la convivencia democrática y vulneran derechos fundamentales.
“En el ámbito laboral, estas manifestaciones no solo comprometen el derecho a desempeñarse en entornos seguros, respetuosos y libres de violencia y acoso, sino que también desalientan la participación de las mujeres”, señaló el ministerio.
El MTSS agregó que este tipo de conductas refuerza desigualdades persistentes y afirmó que su prevención y erradicación constituye una responsabilidad compartida entre el Estado, los empleadores, las organizaciones sindicales y el conjunto de la sociedad.
La cartera recordó además que el Convenio nº 190 de la Organización Internacional del Trabajo establece que “la violencia y el acoso son incompatibles con la promoción de empresas sostenibles”.
También advirtió que la violencia y el acoso por razones de género afectan, de forma desproporcionada, a mujeres y niñas. Por ese motivo, planteó la necesidad de adoptar un abordaje integral que atienda las causas estructurales y promueva relaciones laborales basadas en “la igualdad y el respeto”.
“La prevención y erradicación de la violencia y el acoso no constituye únicamente una obligación legal”, expresó el MTSS. Según el comunicado, también representa una condición esencial para garantizar “el trabajo decente, la igualdad de oportunidades y el desarrollo de relaciones laborales fundadas en el respeto de la dignidad humana”.
La polémica comenzó cuando Carrasco dijo al aire que Romano estaba “mal atendida”. La periodista le respondió “sos un ordinario”, mientras Alejandro Fantino terminó pidiéndole al entrenador que abandonara el programa.
Romano sostuvo luego que lo ocurrido respondía a una dinámica en la que un hombre “agravia a la mujer por su condición de género” y “la descalifica de una forma ordinaria, metiéndose con su sexualidad”.
Carrasco reconoció, posteriormente, que “metió la pata” y anunció que grabaría un video para pedir disculpas a la periodista y al resto de los participantes.