Faltan menos de dos meses para que el papa León XIV llegue a Uruguay y la ansiedad crece. El cura Sebastián Pinazzo, coordinador general adjunto de la visita papal, reconoce que tiene "muchísimas cosas en la cabeza y en el corazón" mientras mira la cuenta regresiva. "Asusta un poco", admite.

El sacerdote es quien lleva adelante la gestión operativa de un evento histórico: ser el primer país de las Américas que visitará León XIV en su gira por el continente. El coordinador general es monseñor Milton Tróccoli, obispo de Maldonado y presidente de la Conferencia Episcopal, pero es Pinazzo quien forma equipos, acompaña, gestiona y tiene "todo bajo la mirada".

En diálogo con Montevideo Portal, contó cómo nació la idea de la visita, los desafíos que enfrenta el país y el significado profundo de recibir al sucesor de Pedro en tierra uruguaya.

Entrevista completa: 

El puntapié inicial

La decisión de traer al papa a Uruguay comenzó "inmediatamente después del cónclave", reveló Pinazzo. Fue uno de los pocos cardenales que tuvo un encuentro con León justo después de su elección, antes de volver al país. En ese momento, le recordó que, de América Latina, los únicos dos países que el papa no había visitado eran Argentina y Uruguay.

"Ese fue el puntapié inicial", explicó. León tenía en su corazón venir a América Latina, especialmente a Perú, y luego sumó Argentina y Uruguay a su viaje.

El "segundo paso de la lucha" fue lograr que la visita fuera el 8 de noviembre, día de la Virgen de los 33. "Es una caricia de Dios para nuestra patria y para la Iglesia en Uruguay", afirmó. Ese día, el papa presidirá la misa en Florida en la fiesta patronal.

Dormir bien, despertarse preocupado

La coordinación de la visita papal no es tarea sencilla. Pinazzo reconoce: "Gracias a Dios duermo bien porque llego muy cansado a la noche". Pero cuando se despierta, "ya no me vuelvo a dormir". A veces, ese despertar puede ser "un poco temprano, con las preocupaciones".

Su trabajo abarca "cosas muy variadas": coordinación interinstitucional por seguridad, negociaciones con productoras de eventos, decoración, aspectos litúrgicos y la organización de los peregrinos que llegarán desde distintos puntos del continente.

"Un pequeño gran país"

Montevideo Portal le planteó la preocupación por la logística, especialmente cuando el papa vaya al interior del país. Ya hay brasileños y argentinos preguntando, y algunos consideran que les queda más cerca el interior de Uruguay que los eventos en Argentina. El aeropuerto de Paysandú tiene "capacidades muy limitadas" y hay "ciertas dificultades de infraestructura".

Pinazzo responde con confianza: "Uruguay somos un pequeño gran país y vamos a poder dar respuestas". Destaca que "de parte del gobierno y de las distintas instituciones, también departamentales, hay mucho apoyo" y que todos comparten "la alegría, la ilusión". Tiene certeza de que "va a salir muy bien".

"En Uruguay siempre hay que remar mucho para todo", reconoce. "Como Iglesia también estamos acostumbrados", y las instituciones públicas también lo están.

A diferencia de Argentina u otros países donde se piensan eventos masivos "con cientos de miles o hasta millones de participantes", en Uruguay se habla de "decenas de miles". Hay proporción entre las dificultades y las cantidades esperadas, aunque el desafío es especialmente grande en el interior: Florida y Paysandú.

"Tiene algo de mágico"

Montevideo Portal recordó la visita del papa anterior, cuando la gente "empieza a brillar" y hay algo "mágico" en el ambiente. Pinazzo lo confirma: "Tiene algo de mágico. Es un evento impresionante para todo el mundo", no solo para católicos o personas de fe.

Él lo vivió "de chiquito por la tele". Su familia "no es católica", así que no participaron directamente del evento anterior. Sin embargo, tuvo "la gracia de ser ordenado sacerdote a los pies de la cruz donde Juan Pablo celebró la misa".

Pinazzo reflexiona sobre la conexión histórica del papa con Pedro, el primer apóstol: "Él está conectado históricamente a través de los sucesores de Pedro con aquel primero que se encontró con Jesús a orillas del lago, que lo llamó por su nombre, que decidió seguirlo y está acá, en Uruguay, cientos de años después, miles de años después, a miles de kilómetros, y viene. Eso yo creo que conmueve a cualquiera que simplemente tenga un sentido de la historia de la humanidad".

"Y la verdad es que yo creí que no iba a venir nunca más un papa a Uruguay", confiesa. "Con Francisco sí tenía ilusión, pero después creí que nunca más". Sobre estar al frente de la coordinación, bromea: "A veces pienso: mejor que no hubiera venido".

Un papa cercano

La campaña "Qué le quieren contar los uruguayos al papa" recibió cerca de 1.000 participaciones. Se está procesando la información y se le entregarán al santo padre "distintas miradas sobre el Uruguay" en una síntesis "para que pueda leerlo de verdad".

"El papa, además de una persona, es una institución", explica Pinazzo. A través de embajadores y la Nunciatura Apostólica, el papa tiene "acceso a la información que necesita". Asimismo, tiene "un corazón que está puesto un poquito por estas latitudes, por este continente", lo que le da "una empatía y una cercanía muy grande".

Agenda en definición

Por ahora, solo están confirmadas las ciudades y los días de la visita. La agenda aún no está definida. Este fin de semana vendría de Roma "la segunda avanzada" del Vaticano para ver in situ lo propuesto y hacer las correcciones que consideren necesarias. En "unas semanas" se confirmará la agenda completa, y recién entonces la gente podrá anotarse para participar, inscribirse y conocer más detalles.

Pinazzo cuenta una anécdota: "Había mucha gente que se iba a casar ese fin de semana", y ahora están "desesperados buscando cura". Hay diferencia si el evento del Estadio Centenario es a las 18:00, 19:00 o 20:00 horas, pero todavía no pueden dar esas respuestas porque no están coordinadas.

Los organizadores tratan de manejar la información "con la mayor transparencia posible", sin "generar confusiones o falsas expectativas". Hasta que no esté confirmado, hay que aclarar muy bien.

Día 1: bienvenida y encuentro con religiosos

El papa será recibido por las autoridades del gobierno como jefe de Estado. Se trasladará a Plaza Independencia para actos protocolares que se quiere que sean "una instancia no solamente protocolar, sino también festiva".

Los organizadores buscan remarcar que "tiene que ser una alegría y una fiesta para todos los uruguayos, no solo para los católicos". Este es el momento para explicitar esto, porque "no hay nada explícitamente de fe": es "el gobierno que recibe al santo padre".

Luego se trasladará a la Catedral de Montevideo, que queda muy cerca de Plaza Independencia. Allí tendrá un encuentro con los sacerdotes y religiosos que "están trabajando en Uruguay". Habrá "una instancia de oración". Así terminará el primer día de agenda. "Para él ya va a ser madrugada" por el jet lag.

Día 2: Paysandú y tres actividades en Montevideo

De mañana viajará a Paysandú, donde celebrará una misa campal. Retornaría al mediodía para actividades pastorales en Montevideo a la tarde.

Se proponen tres actividades pastorales en la capital:

Visita a la cuenca del Casavalle. La Iglesia tiene presencia allí con obras sociales. El objetivo es que el papa tenga contacto con esa realidad, no solo por ser "una realidad dolorosa", sino para "mostrarle al papa y mostrarnos también a nosotros como sociedad uruguaya lo bueno, lo bello que hay también en esos lugares".

Quieren mostrar "cómo siembra la vida y hay tanto amor, tantas cosas buenas que allí también suceden y que no tienen prensa". El mensaje es: ante realidades que desbordan en seguridad y educación, decir: "Es posible".

"Si es posible que el papa vaya allí, bueno, muchas otras cosas que capaz que nos parecen imposibles son también posibles", reflexiona Pinazzo. "Estamos todos, como uruguayos, queriendo poner nuestra parte para que esto sea posible".

Universidad Católica. Habrá un encuentro con el mundo de la educación.

Estadio Centenario. Se realizará una vigilia de oración, con diálogo y palabras que el papa dirigirá a los uruguayos.

Día 3: la gran misa en Florida

El domingo 8 de noviembre, día de la Virgen de los 33, el papa celebrará la misa en Florida. Es "el gran evento", la fiesta patronal "enraizada en nuestra historia".

Pinazzo comparte una reflexión que repite cuando viaja al exterior: "A mí me encanta siempre contar cuando voy a otros países que la patrona de Uruguay no está vinculada con una aparición, con algo sobrenatural, sino con un hecho histórico muy concreto, de carne y hueso, como nos gustan a los uruguayos las cosas. Muestra cómo Dios también, desde el inicio de la patria, conoce, respeta y acompaña nuestra manera de ser".

Esperan que "sea un encuentro nacional, verdaderamente", y que vayan "de todos los rincones de nuestra patria a celebrar la misa junto al santo padre y junto a la Virgen".

Después de Uruguay, el papa seguirá su gira en Argentina y luego en Perú. Tendrá una agenda "muy, muy intensa" en ambos lugares. "Hay que rezar por él", pide Pinazzo.

Seguridad: "Estamos preparados"

La seguridad del papa y de quienes participan en convocatorias masivas es un desafío importante. En actividades con entrada hay "un filtro natural", pero en este caso son "eventos gratuitos abiertos", lo que trae "una dificultad extra".

Sin embargo, Pinazzo está "gratamente sorprendido" de las capacidades y profesionalismo de la seguridad del país. Tiene "certeza de que se hacen las cosas bien" y "seguramente también van a salir bien las cosas".

Equipos de alto rendimiento en tiempo récord

Uno de los grandes desafíos de Pinazzo al gestionar los equipos es "formar equipos que deben tener una muy alta performance en muy poco tiempo", con "gente que no se conoce" y que tiene que "trabajar junta".

En el proceso ha descubierto "muchísima gente valiosa" con "mucha generosidad". Hay "profesionales que han puesto casi en pausa sus tareas para ponerse al servicio de esto". Muchos lo hacen "con fe de Iglesia", pero también hay "gente que lo hace desde su servicio a la patria", porque comprende "la importancia y la trascendencia que tiene esto para nuestro país".

"El mundo va a estar mirando a Uruguay"

Pinazzo confirma que "el mundo va a estar mirando a Uruguay". Será "el primer país de las Américas" que visitará el papa, específicamente de América Latina. "Va a empezar por aquí la gira", lo que "hace que tenga una resonancia particular".

"Nos desafía a todos, nos alegra a todos, nos hace sentir orgullosos", resume.

Récords papales

Uruguay ya tiene un récord papal: fue el país que Juan Pablo II visitó más seguido (vino un año y al otro). Con la llegada de León XIV, suma otro: ser el primer país de las Américas que visitará en esta gira.

"Como país pequeño nos sentimos orgullosos cuando ganamos algo y, bueno, acá le ganamos la pulseada a algunos", celebra Pinazzo con humor.