El presidente José Mujica ya había manifestado públicamente su intención de llamarse a silencio por estas semanas para no entorpecer la relación difícil con Argentina, tras el cruce de comunicados por el dragado del canal Martín García y los supuestos intentos de soborno al ex embajador Francisco Bustillo.

"No es saludable andar contestándose por los medios", había mencionado Mujica a La República. Uruguay decidió además no responder el último comunicado argentino, en el que se exhortaba a Bustillo a declarar por una causa vinculada a irregularidades en compra de vehículos, factor al que se supeditaba la continuación de la negociación por el dragado.

Mujica llamará a Cristina Fernández cuando la situación se calme y buscará resolver la tensión entre los gobiernos, coinciden hoy las fuentes del Poder Ejecutivo que citan tanto Unoticias como La República y El País.

Para evitar malentendidos, Mujica esperará el momento justo para hacerlo, acabando así con las acusaciones directas e indirectas de los últimos comunicados, además de destrabar las negociaciones.

Mujica, mientras tanto, llamó a "trabajar en silencio". De acuerdo a las fuentes consultadas por el diario El País, se esperará a que Argentina dé el primer paso y habrá "silencio institucional hasta que la situación decante".

Además, el gobierno desestimó por el momento la creación de una Comisión Bilateral uruguaya y argentina para destrabar las relaciones bilaterales, como sugiriera el Partido Nacional.

Ayer, Luis Anastasía, ex representante colorado en la Comisión del Río de la Plata, dijo a Montevideo Portal que el "cruce de acusaciones" entre cancillerías se debe a la molestia argentina con el Tribunal de Cuentas uruguayo. Además, dijo que los ataques a Francisco Bustillo se realizan "de acuerdo a oportunidad y estrategia".

Anastasía, que este lunes efectivizó su renuncia a la CARP en el marco de la decisión adoptada por Vamos Uruguay, recordó que la auditoría uruguaya concluyó que hubo una "actitud dilatoria" que terminó beneficiando a la empresa Riovía, al no permitir que se abriera un nuevo concurso de precios. En la auditoría además, se advierte claramente que "las responsabilidades para que se llegase a esta situación, deben atribuirse a la DELAR (Delegación Argentina) y para ello basta una lectura objetiva de las actas".

El colorado afirmó además que muchos de los temas abordados por la CARP solían trancarse cuando requerían una decisión del canciller argentino Héctor Timerman.

Más información