El director de cine Carl Rinsch, conocido por su trabajo en 47 Ronin, enfrenta un juicio penal en Manhattan tras ser acusado de defraudar a Netflix por 11 millones de dólares destinados a la producción de la serie de ciencia ficción White Horse. En lugar de completar los 12 episodios pactados, gastó millones en autos de lujo, muebles, criptomonedas y cientos de pedidos de comida, según reveló un agente del FBI durante el proceso.

El proyecto, que tenía como título de producción Conquest, fue financiado por la plataforma en marzo de 2020. Poco después de recibir los fondos, Rinsch transfirió más de 10,5 millones de dólares a cuentas personales y comenzó una serie de gastos sin relación con la producción audiovisual.

Lujo, derroche y criptomonedas

El agente del FBI Michael Naccarelli, testigo clave en el juicio, presentó registros financieros que detallan cómo se utilizó el dinero:

Además, Rinsch movió parte del dinero a cuentas de criptomonedas a través de la plataforma Kraken, comprando activos como Dogecoin, Ethereum, Bitcoin Cash y Tether. Según la evidencia, terminó transfiriendo hasta $13,7 millones a una cuenta personal en Bank of America.

“Un regalo de cumpleaños para mí”

Durante el juicio se mostró un mensaje de texto enviado por Rinsch a su asistente en 2021, en el que describía el Ferrari como “un regalo de cumpleaños para mí”, lo que refuerza la acusación de uso personal de fondos corporativos.