El bitcóin sufrió una fuerte caída este viernes y perforó la barrera de los 60.000 dólares, alcanzando su nivel más bajo desde octubre de 2024, antes de la victoria electoral de Donald Trump que había impulsado una histórica suba en el mercado de las criptomonedas.

La principal criptomoneda del mundo llegó a cotizar en 59.770,90 dólares hacia las 16:15 GMT, con un descenso cercano al 6%, aunque posteriormente moderó parcialmente sus pérdidas.

El retroceso representa un nuevo golpe para un mercado que venía de registrar máximos históricos impulsados por el entusiasmo de los inversores tras la reelección de Trump, quien se ha manifestado públicamente a favor de las criptomonedas y de una regulación más favorable para el sector.

Tras su victoria electoral, el precio del bitcóin llegó a dispararse hasta cerca de los 110.000 dólares, marcando un récord histórico y alimentando expectativas de una nueva etapa de expansión para los activos digitales.

La venta que sacudió al mercado

Según explicó Emma Bernuau, consultora de Eurosagency, uno de los factores detrás de la caída fue una inesperada venta realizada por Strategy, una de las compañías con mayores reservas corporativas de bitcóin del mundo.

La firma informó que vendió 32 bitcoines de sus tenencias, una decisión que sorprendió a los mercados debido a que no realizaba una operación de este tipo desde hacía varios años.

Aunque el volumen vendido representa una fracción mínima de sus reservas totales, la noticia generó inquietud entre los inversores y fue interpretada por algunos analistas como una posible señal de cautela en el sector.

Volatilidad persistente

La caída vuelve a poner de manifiesto la volatilidad que caracteriza al mercado de las criptomonedas, donde factores políticos, económicos y corporativos pueden provocar movimientos bruscos en períodos muy cortos.

A pesar del retroceso, el bitcóin continúa cotizando muy por encima de los niveles registrados antes de la última escalada alcista y sigue siendo el principal referente del mercado de activos digitales.

Los inversores permanecerán atentos en los próximos días a la evolución de la demanda institucional y a posibles nuevas señales provenientes de grandes empresas y fondos que mantienen posiciones relevantes en criptomonedas.

Con información de Agencias