El ataque de sicarios a Carlos Andrés Migales: cómo avanza la investigación en Argentina
Fue acribillado días atrás en Buenos Aires, donde había llegado huyendo de una “vendetta” narco.
A comienzos de octubre, el narcotraficante uruguayo Carlos Andrés Migales Viera, de 31 años, fue asesinado en un apartamento del barrio Palermo, en Buenos Aires. El crimen, cometido por un grupo de sicarios, estaría vinculado con una disputa por el negocio de la droga que se originó en Montevideo y se extendió hasta Argentina.
El perfil de Migales y el origen del conflicto
Migales era señalado como líder de La Mafilia e integrante del clan de Los Puglia, una organización dedicada al narcotráfico que surgió en la zona de Villa Española y Marconi, en Montevideo.
Tenía antecedentes penales en Uruguay desde 2014 por homicidio, tráfico de drogas y rapiña.
El enfrentamiento que derivó en su asesinato tuvo como antecedente un intento de homicidio contra Sebastián Pereira, conocido como el “Gordo Seba”, un narcotraficante que residía en un barrio privado de Canelones y mantenía una disputa por drogas con Los Puglia.
Pereira fue blanco de un ataque en el complejo donde vivía, pero los guardias de seguridad detectaron a tiempo, mediante las cámaras de vigilancia, el ingreso de los presuntos atacantes y le avisaron.
Posteriormente, la Policía obtuvo información de que Pereira había comenzado a perseguir a Migales. En una oportunidad, un grupo de delincuentes disfrazados de policías montó un operativo para detener el automóvil del narcotraficante. Sin embargo, en el vehículo viajaba un familiar de Migales, que resultó herido durante el intercambio de disparos y logró escapar.
En el automóvil de los atacantes fueron encontrados sistemas de intercomunicación.
Migales se había instalado en Punta del Este, Maldonado, donde abrió dos comercios. No obstante, las autoridades estimaban que continuaba operando en Villa Española a través de integrantes de Los Puglia.
Pereira, por su parte, es un conocido delincuente de Montevideo al que se le atribuye el control de varias bocas de venta de drogas. Durante los últimos años recibió distintos cargamentos de estupefacientes que luego distribuía en la capital.
En 2022, un familiar de Migales fue asesinado en una boca de drogas en el barrio Sur de Montevideo. Los asesinos descuartizaron su cuerpo y lo arrojaron al Río de la Plata.
El ataque en Palermo
El homicidio ocurrió en un apartamento ubicado en la calle Costa Rica 5600, en el barrio Palermo de Buenos Aires. Tres personas ingresaron al inmueble y dispararon a quemarropa contra Migales.
Cuando los atacantes irrumpieron en la vivienda, el uruguayo intentó refugiarse en el baño, pero no consiguió evitar que lo alcanzaran los disparos.
Los delincuentes accedieron al edificio mediante una clave de cuatro dígitos que abrió la cerradura electrónica del apartamento. Sin embargo, la fuga no salió como estaba prevista: el automóvil utilizado para escapar no arrancó y los atacantes debieron abandonar el vehículo y huir a pie.
En el apartamento se encontraban María, la pareja de Migales, y las dos hijas de ambos.
La mujer llamó al servicio de emergencias 911 y la grabación de la comunicación fue difundida por las autoridades argentinas. Durante la llamada, explicó que se encontraba en su casa, en un edificio de apartamentos ubicado en un segundo piso, y pidió desesperadamente una ambulancia.
“¡Por favor, una ambulancia!”, gritó. También relató que los desconocidos habían ingresado con “escopetas gigantes” y que su pareja estaba “todo agujereado”.
La investigación judicial en Argentina
La Justicia argentina procesó a dos de los acusados por el asesinato de Migales. La resolución fue adoptada por el juez de instrucción Damián Kirszembaum.
Los procesados son Cristian Nahuel Paiva y Ulises Aladro, de 20 y 21 años, respectivamente, ambos oriundos de Longchamps. Los dos fueron detenidos por efectivos de la Policía de la Ciudad mientras escapaban del lugar del crimen.
Paiva y Aladro
Además del homicidio, se les atribuyeron la portación ilegal del arma utilizada en el ataque y el uso de un automóvil denunciado como robado, que habían empleado para la fuga.
La Policía incautó la pistola utilizada, una 9 milímetros equipada con silenciador.
La investigación continúa para localizar a otras dos personas que participaron en el operativo: un hombre que ingresó al edificio y el conductor del automóvil. Este último ya fue identificado porque olvidó su teléfono celular dentro del vehículo abandonado.
Las autoridades argentinas todavía intentan establecer la identidad del otro sospechoso.
Fabiana González Raggio, abogada de la esposa de Migales y encargada de mantener el contacto con la investigación judicial en Argentina, señaló que buscan llegar hasta las últimas consecuencias para esclarecer el crimen.
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