Los primeros 100 días de Tabaré Vázquez en su nueva administración fue una buena excusa para que politólogos, políticos y otros actores del sistema realizaran un balance prematuro de la nueva gestión presidencial.
Uno de ellos fue el politólogo Oscar Bottinelli, que hizo un análisis para De Ocho a Diez, de Radio Uruguay. Para Bottinelli "lo más importante de los anuncios que ha hecho Vázquez fue tratar de frenar todo lo hecho por el ex presidente José Mujica".
"Uno pensaba que podía ser más dinámico, más ejecutivo", manifestó el director de Factum, que amplió el concepto de distancia entre Vázquez y Mujica.
"Este gobierno lo que marca es una constante que se viene dando desde Sanguinetti y Batlle, y es que parece que hubiera cambiado el partido de gobierno, no que el mismo continúa lo que venía haciendo el otro. Siempre se marcan diferencias. Mujica trató de marcar una impronta distinta a Vázquez y acá lo más importante de todos los anuncios fue todo lo que pretendió frenar de lo que impulsó Mujica, que empezó con claridad con el tema de la marihuana", dijo Bottinelli.
"Lo otro es la cantidad de marcha atrás que ha tenido que dar, bastante insólito para la forma de Vázquez, que es de no apearse de lo que decía", agregó.
Para el politólogo, Vázquez "tiene un concepto más vertical del mando que Mujica, que es muy horizontal y al que le cuesta decidir". "Da la impresión de que no venían con tanta preparación los equipos de gobierno como para aterrizar con medidas concretas desde el 2 de marzo", razonó.
También dijo que se produjo un quiebre de liderazgo en el FA, "producido porque hoy hay dos grandes figuras: el presidente y el ex presidente, que está en la cancha y quiere jugar". El politólogo cree que cada uno lidera una parte del FA y que un ejemplo de esta confrontación fue la lucha por la Intendencia de Montevideo, entre el socialista Daniel Martínez y Lucía Topolansky.
Otra crítica que hizo Bottinelli es común a todos los gobiernos del Frente Amplio, y es que "se caracterizaron porque la parte más importante demora en aterrizar". "Pasó con el Plan de Emergencia del primer gobierno de Tabaré Vázquez. Lo mismo pasó con el de Mujica, que fue confuso. Este gobierno, que daba la impresión de ser muy concreto, estuvo muy lejos de ello. Empezó en forma muy conflictiva con problemas entre ministros, como el del equipo económico y el de Trabajo. Después, con el tema del Fondes, que tiene mucha punta político social (...) o el tema educativo, con conflictos y una relación dura entre el sindicato y las autoridades de la educación e incluso con parte del Frente Amplio", reflexionó.
"La política exterior parece ser el tema con señales más fuertes, pero en realidad lo que hace es afirmar lo que se vio en el fin del gobierno de Mujica, con un giro en el que se aparta de Venezuela e Irán y se acerca a Israel. El logro es el acuerdo en principio con Brasil para impulsar el libre comercio con la Unión Europea", dijo el politólogo.
El politólogo explicó que en estos primeros días de gestión, Vázquez aparece más como un presidente jugando a demostrar una autoridad, tratando de que no se hable de algunos temas y que no se critiquen entre sí.