El edil en Montevideo por el Partido Nacional Gonzalo Gómez brindó este lunes una conferencia de prensa luego de que su asesor, Pablo Leiva, fuera condenado por lavado de activos producto de ingresos del narcotráfico en el marco de la operación Trazador en Brazo Oriental. 

Gómez reconoció que Leiva era su asesor, pero aseguró que “las pocas comunicaciones” que tuvo fueron a través de Lucio, el hijo del condenado, y con quien el edil dijo tener “un vínculo personal”. 

“Es un vínculo de asesoramiento, como tantos contratos que la junta brinda a los ediles”, indicó Gómez. El edil asumió el error de haber “contratado” a Leiva a través de la “confianza” e insistió en que fue Lucio quien le recomendó trabajar con su padre. 

Gómez desconocía las labores ilegales de Pablo Leiva y comentó que el hijo le había dicho que trabajaba “en un cambio”. “Yo no me puedo hacer responsable ni asumir la responsabilidad de esta persona”, añadió, pero comentó que sí se hace cargo de haber contratado a Leiva.  

Gómez defendió al líder de su sector, Jorge Gandini, y aseguró que el exsenador no tenía idea de que Leiva tenía un contrato de asesor. El condenado operaba a través de un cambio que es propiedad de la esposa de Gandini. 

El edil también defendió a Lucio Leiva y recordó que la Fiscalía liberó de responsabilidad al exintegrante del Partido Nacional. “Yo no soy quien para acusarlo ni para pensar que estaba implicado en las actividades que hacía su padre. Tampoco lo vamos a condenar por las actividades que hacía su padre”, dijo Gómez. 

El curul contó que precisaba una persona que lo ayudara a establecer contacto con la ciudadanía. Sin embargo, desde marzo hasta ahora, Gómez comentó que, de hecho, esa tarea no la hacía Leiva, porque finalmente era el propio edil quien estaba en contacto con la gente. 

Gómez comentó que a Leiva se le pagaba el sueldo todos los meses, precisamente, más de $ 50.000 nominales.