El profesor Tzvi Rapaport, jefe del Departamento de Neurocirugía del Centro Médico Rabin de Tel Aviv, declaró al diario "Maariv" que el problema en personas ancianas (caso de Sharón, de 78 años de edad) que están en coma, es que un sólo problema en una parte del organismo puede ocasionar un fallo generalizado.

No obstante, el profesor Rapaport dijo que Sharón puede salir de esta crisis pero "se necesita suerte" e indicó que, aunque se le sometiera a diálisis, podrían surgir nuevas complicaciones.

A ello hay que añadir, según fuentes médicas citadas por la edición electrónica del diario "Haaretz" que se aprecian nuevos signos de deterioro en el tejido cerebral de Sharón, ya de por sí muy dañado desde la hemorragia masiva que sufrió el pasado 4 de enero, cuando entró en un coma del que aún no ha salido.

En declaraciones a "Haaretz" una fuente médica dijo que "Sharón se enfrenta a una grave amenaza para su vida, y si no se le somete a un tratamiento de diálisis, podría morir en los próximos días."

Varios médicos han calificado de vegetativo el estado del ex primer ministro israelí y han dicho que cualquier expectativa de mejoría es prácticamente nula.

En mayo pasado, Sharón fue trasladado del Hospital Universitario Hadasa de Jerusalén, donde permaneció ingresado desde el 4 de enero, al centro sanitario Sheba, en las proximidades de Tel Aviv, especializado en rehabilitación.

Según las fuentes médicas el problema renal que ahora se le ha presentado a Sharón podría haber motivado el incremento en el deterioro del tejido cerebral.

Asimismo, dichos problemas renales pueden haber sido causados por una infección, por una insuficiencia cardiaca o por un problema de desequilibrio de fluidos corporales.

El ex primer ministro israelí sufrió la hemorragia cerebral que le postró en estado de coma tras casi dos años de muy intensa actividad política, y uno de cuyos aspectos más relevantes fue la desconexión de la franja de Gaza, llevada a cabo entre agosto y septiembre de 2005 y que supuso el fin a casi 40 años de presencia de colonos judíos en ese territorio palestino.

La conmoción que esa medida suscitó en la sociedad israelí condujo a la fragmentación del propio partido Likud, la fuerza que fundó el propio Sharón en 1973 para aglutinar a toda la derecha nacionalista.

A la vista del rechazo que encontraba en parte de la dirección y la militancia del Likud, decidió abandonar el partido y fundar uno, llamado Kadima (Adelante, en hebreo), a cuyo frente pensaba concurrir en las elecciones legislativas israelíes, celebradas el pasado 28 de marzo.

Sharón no pudo ya presentarse como candidato de Kadima, y su lugar lo ocupó el ex alcalde de Jerusalén Ehud Olmert, quien encabezó la lista acompañado de otras personalidades relevantes de la vida política de Israel, como el veterano ex dirigente laborista y ex primer ministro Simón Peres, quien se sumó al proyecto del que tradicionalmente fue su gran rival político.

En los comicios del 28 de marzo, Kadima fue la fuerza más votada, lo que le posibilitó formar un gobierno de coalición de tendencia moderada, junto con el Partido Laborista, la formación ultraortodoxa sefardí Shas y el Partido de los Jubilados.

Con información de EFE