Estados Unidos lanzó en la madrugada del martes una nueva tanda de ataques contra Irán: la tercera noche consecutiva de operaciones militares, según confirmó el Comando Central estadounidense (Centcom) en un comunicado emitido poco después de la medianoche, hora de Teherán.
"Vamos a golpearlos fuerte esta noche, y vamos a golpearlos fuerte mañana", declaró el presidente Donald Trump en una entrevista radial antes del inicio de los ataques.
En paralelo, Trump anunció en su plataforma Truth Social que Estados Unidos tomaría el control del estrecho de Ormuz y restablecería el bloqueo de los puertos iraníes. Esa medida entró en vigor el martes a las 20:00 GMT, según informó el ejército estadounidense. Trump también indicó que pretende cobrar "una remuneración equivalente al 20%" sobre el valor de los cargamentos que transiten por esa vía, a pesar de que Ormuz está sujeta al derecho internacional que garantiza la libertad de navegación.
El canciller iraní, Abás Araqchi, respondió con ironía en la red social X. "Irán siempre ha sido el guardián del estrecho y lo seguirá siendo para siempre", aseguró, y luego agregó: "El presidente de Estados Unidos tiene toda la razón. Quien garantiza el paso seguro debe recibir una compensación. El 20% es, por supuesto, demasiado. Seremos justos."
Emiratos Árabes Unidos informó que Irán atacó dos de sus petroleros en esa vía marítima, lo que causó la muerte de un tripulante y dejó heridos a otros ocho. Por su parte, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, reivindicaron una operación en Baréin que incluyó un ataque contra un edificio residencial de fuerzas estadounidenses en la base de Juffair.
A pesar de la escalada, Trump afirmó el lunes ante la prensa en la Casa Blanca que un acuerdo con Irán todavía era "posible". Sin embargo, la semana pasada había enviado una notificación oficial al Congreso indicando que el conflicto con Irán se había reanudado, confirmó la Casa Blanca a la AFP, y declaró que el alto el fuego "terminó".
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, señaló el lunes que el memorando de entendimiento firmado en junio, que sirvió de base para las negociaciones y levantó el bloqueo, estaba "en crisis". Baqai advirtió que Irán ignoraría sus obligaciones en virtud del acuerdo si Estados Unidos hacía lo mismo, aunque precisó que Teherán continúa manteniendo conversaciones con mediadores de Catar, Pakistán y Omán para evitar una mayor escalada.
Los precios del crudo reflejaron la tensión: el barril de Brent del mar del Norte subió un 9,59% el lunes y se cotizó en 83,30 dólares, su mayor alza reciente.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó el lunes su "profunda preocupación" por la escalada regional. En tanto, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, atacaron a Arabia Saudita el lunes, horas después de acusar al reino de bombardear el aeropuerto de la capital Saná, en lo que se considera el mayor recrudecimiento entre ambas partes en años. El gobierno yemení, respaldado por las autoridades saudíes, se atribuyó el ataque contra la terminal aérea controlada por los hutíes y afirmó que su objetivo era impedir el aterrizaje de un avión iraní.
El conflicto se reanudó tras casi 40 días de los bombardeos iniciados con los ataques israeloestadounidenses del 28 de febrero. Un alto el fuego entró en vigor a principios de abril y fue ratificado el 17 de junio mediante un protocolo de acuerdo, pero las nuevas agresiones contra buques en Ormuz derivaron en una reanudación de los enfrentamientos que el propio Trump describió como de una "intensidad sin precedentes".
Con información de agencias.