El Pentágono reveló que Estados Unidos gastó unos US$25.000 millones en los primeros dos meses de la guerra contra Irán, en el marco de la denominada Operación Furia Épica, iniciada a finales del mes de febrero.
La cifra fue confirmada por el contralor interino del organismo, Jules Hurst, durante una comparecencia ante el Congreso en el Capitolio de Estados Unidos. “La mayor parte corresponde a municiones. Una parte, obviamente, se refiere a operaciones y mantenimiento, así como a la reposición de equipos”, explicó. Además, adelantó que el Departamento de Defensa presentará una solicitud adicional cuando cuente con una evaluación completa del costo del conflicto.
El gasto incluye no solo el uso intensivo de armamento, sino también el despliegue de fuerzas en Oriente Medio y la reposición de equipos dañados o destruidos. Según estimaciones del American Enterprise Institute, el costo total podría ubicarse entre US$ 25.000 y 35.000 millones.
Entre los recursos utilizados, expertos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales señalaron el uso intensivo de interceptores THAAD, misiles SM-3, misiles de precisión y más de 850 misiles Tomahawk, lo que ha generado preocupación por el nivel de reservas disponibles. Parte de este armamento, además, requiere años para ser repuesto, lo que podría afectar la preparación militar ante otros escenarios, como una eventual escalada con China.
El impacto del conflicto trasciende el plano militar. El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un aumento en los precios del petróleo y el gas natural, con efectos en múltiples sectores de la economía global. A esto se suma la continuidad del despliegue militar estadounidense en la región y la falta de avances en las negociaciones diplomáticas, lo que mantiene la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
En paralelo, el Pentágono analiza estos costos en el marco de la discusión de un presupuesto de defensa de US$1,5 billones para el año fiscal 2027, mientras se espera que el Congreso de Estados Unidos deba autorizar nuevos fondos para sostener las operaciones y reponer el equipamiento utilizado.