El uruguayo Alejandro Etcheverry, de 12 años, terminó entre los 100 mejores jugadores de su categoría en el Mundial de Pokémon, disputado el pasado fin de semana del 28 y el 30 de agosto en San Francisco, Estados Unidos.
Alejandro alcanzó el puesto 83 entre 389 competidores de la categoría Junior de Pokémon Trading Card Game (TCG), una mejora considerable respecto a su primera participación mundialista.
En 2025 había terminado en el lugar 242. Este año escaló casi 160 posiciones y cerró además su última temporada en la categoría Junior ubicado en el puesto 180 del ranking mundial.
“Volvió muy contento y con fuerza para la nueva temporada”, contó su madre, Claudia, a Montevideo Portal.
El torneo marcó el cierre de una etapa para Alejandro, ya que desde esta semana comenzó una nueva temporada y pasó a competir en una categoría superior, con adolescentes y un número mayor de jugadores.
Su recorrido competitivo comenzó casi tres años atrás, cuando junto con su hermano compró por internet dos mazos de cartas de Pokémon. Después de aprender las reglas con el manual y videos, ambos participaron de un torneo de prelanzamiento y descubrieron la comunidad que competía regularmente en Uruguay.
A partir de allí comenzaron a jugar torneos locales, intercambiar cartas y dedicar cada vez más tiempo a preparar sus mazos. Con el paso de los meses, Alejandro empezó también a viajar al exterior en busca de puntos para clasificar al Mundial.
El sistema obliga a los jugadores uruguayos a competir fuera del país para aspirar a los primeros lugares de Latinoamérica. Los torneos locales no otorgan suficientes puntos y buena parte de las competencias más importantes de la región se disputan en Brasil, Argentina, Chile y Perú.
Para el Mundial de este año, Alejandro había asegurado su clasificación tras quedar tercero en Buenos Aires y terminar en el puesto 19 del campeonato internacional de Latinoamérica, realizado en São Paulo.
Los viajes implicaron además un esfuerzo económico para su familia. Alejandro y su hermano vendieron cartas y premios obtenidos en torneos, mientras sus padres organizaron una rifa para ayudar a cubrir los gastos. Otros integrantes de la comunidad uruguaya también colaboraron prestándole cartas que necesitaba para completar su mazo.
Antes de partir hacia Estados Unidos, Alejandro había contado a Montevideo Portal que llegaba al segundo Mundial con una experiencia distinta.
“Ahora me siento más confiado y un poco mejor que el año pasado”, había dicho.
Su debut, en 2025, estuvo marcado por el impacto de encontrarse con una competencia mucho más grande que las que conocía hasta entonces.
“Había mucho ruido, mucha gente y era algo nuevo. Comparado con cómo jugábamos acá, me quedé un poco shockeado”, recordó en ese momento.
Un año después, volvió al mismo escenario con otra preparación y consiguió terminar 83.º entre casi 400 jugadores.
Ahora comienza un nuevo desafío. Al dejar la categoría Junior deberá competir contra jugadores de mayor edad y volver a buscar los puntos necesarios para intentar clasificarse a otro Mundial.
Antes de viajar, Alejandro había resumido así lo que esperaba de su futuro en el juego: “Si sigo viajando y se me dan las oportunidades, creo que voy a poder mejorar como jugador y como persona”.