La reconocida parrillada de Punta Carretas El Tigre cerró sus puertas para siempre a finales de enero. La esquina de las calles José Scosería y Luis Franzini formaba parte de la identidad del barrio, ya que reunía un sinfín de anécdotas que lo transformaban en un punto icónico de Montevideo.
Una de ellas involucraba al pivote panameño Eric Cárdenas, ganador del último Torneo Federal de Básquetbol en 2003 con Defensor Sporting. La historia, bastante famosa en el ambiente del básquet, contaba que el robusto centro de 2,08 metros de alto y casi 120 kilos se sentó en una de las mesas y le pidió un pollo al mesero. El mozo hizo la pregunta de rigor: “¿Pechuga o muslo?”. El panameño contestó: “Un pollo entero”.
Pero si hay algo que hacía al bar un centro único en el país fue lo ocurrido el 24 de diciembre de 1995. Aquella Nochebuena, un grupo de amigos cortó la calle sin permiso, instaló una batería y varios parlantes en la puerta del local y colgó una piñata redonda gigante de uno de los árboles. Con una escenografía humilde, conformada por un trapo pintado por los propios jóvenes y una banderita de Peñarol colgada de la ventana del bar, contagiaron a los vecinos con su música y energía.
“Bueno, hola, gente, gracias por venir. Felicidades para todos. Para los que no nos conocen, somos La Vela Puerca, de acá del barrio muchos, de otros lugares los que migramos. Rafael, guitarra. El Seba, columna vertebral de la banda, en batería. Saxo, el Coli. Nico Lieutier en bajo, Santi en guitarra, y Seba acá en voz, pandereta y coros. Muchas gracias, vamos a tocar un poco a ver si nos divertimos. Arriba”.
Con esas palabras, Sebastián Cebolla Cebreiro se presentaba ante el público y abría lo que sería el primer concierto de La Vela Puerca. En un video subido a YouTube por la propia banda, se puede rememorar la casi media hora de actuación callejera que marcaría el inicio de una de las bandas de rock más célebres de Latinoamérica.
Según supo Montevideo Portal en diálogo con vecinos de la zona y un funcionario encargado de remover el deck y limpiar la vereda donde supo operar el restaurante, tanto El Tigre como la panadería y confitería Latinoamericana, instalada en la zona desde 1909, serán demolidos y en el terreno se construirá un edificio.
Consultado sobre la posible apertura de un futuro local, el funcionario explicó que si bien el consorcio tiene “varios locales en la zona”, se desconoce si El Tigre aparecerá en otra ubicación.
Si bien ambos lugares permanecen cerrados y ya se empezó a desarmar la fachada y el deck que cubría parte de la calle Scosería, ninguno de los locales confirmó directamente su cierre a través de sus canales oficiales. En su último posteo, El Tigre escribió: “Los buenos momentos no se olvidan. Gracias por acompañarnos en este camino y les deseamos un gran 2026”.