El viceministro de Régimen Interior de Bolivia, Hernán Paredes, dio detalles en las últimas horas de la reciente declaración de Tatiana Marset Alba, media hermana del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, que fue detenida junto a él en el operativo del pasado 13 de marzo en una lujosa zona de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
Según informó el jerarca al medio boliviano El Deber, la joven aseguró que “hace 10 años que no veía” a su familiar, desde que tenía 12, y que se encontraba en Bolivia por motivos personales; afirmó que estaba “de vacaciones universitarias” cuando fue detenida.
Además, aseguró ante las autoridades que se encontraba actualmente “en el lugar equivocado y en el tiempo equivocado”. Por estos motivos, Paredes comentó que la joven niega toda relación con la estructura criminal de su medio hermano.
“No existe una solicitud de extradición en su contra. En caso de que se presente, será evaluada por las autoridades judiciales. La Fiscalía está desarrollando un trabajo investigativo y en los próximos días se tendrán mayores elementos”, sostuvo el jerarca.
La situación de Tatiana ha estado rodeada de controversias desde el inicio, no solo por su eventual rol dentro de la organización, sino también por las dudas sobre su lazo familiar con el narco. Las autoridades bolivianas indicaron que sería su sobrina, pero la defensa del narcotraficante sostuvo desde un primer momento que se trataba de su media hermana, ya que es hermana directa de Diego Marset Alba.
Por otra parte, la joven despertó una infinidad de comentarios en redes sociales desde que se conoció su identidad: llamó la atención su actitud en el momento de la detención y los videos que subía a su perfiles en internet, ostentando vehículos de lujo, viajes y fiestas en el mar.
Tatiana Marset se encuentra imputada por la Justicia de Bolivia desde el pasado 16 de marzo por presunto tráfico de armas y asociación para delinquir.
También se encuentra siendo investigada en Paraguay: según dijeron fuentes de la investigación a Montevideo Portal, la joven ingresó a ese país el 4 de junio de 2021 por el Puente Internacional de la Amistad, en Ciudad del Este, con un pasaporte uruguayo.
Su salida fue el 14 de noviembre de ese año por el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, cuando tomó un vuelo con destino a Montevideo. Desde entonces, la mujer ha estado deambulando entre Paraguay, Bolivia y Uruguay. En el caso de los dos primeros países, se estima que ingresó bajo una identidad falsa.