En Uruguay 3 de cada 10 adultos padecen obesidad y 7 de cada 10, sobrepeso, de acuerdo con cifras oficiales.

En octubre de 2025, el Ministerio de Salud Pública (MSP) habilitó la venta de la semaglutida, una droga originalmente creada para tratar la diabetes tipo 2 (ya que reduce los niveles de azúcar en sangre), pero que se ha convertido en un éxito en ventas por su efecto adelgazante.

Se trata de un inyectable subcutáneo de aplicación semanal conocido por los nombres comerciales de Wegovy y, sobre todo, de Ozempic, desarrollado por la farmacéutica danesa Novo Nordisk.

Montevideo Portal habló con algunas personas en la Plaza de la Democracia del barrio Tres Cruces para conocer su opinión sobre el medicamento y su venta en las farmacias uruguayas.

Martín, de 52 años, sostuvo que sabía que el medicamento se vendía en las farmacias, pero que no conoce a ninguna persona que haya usado el fármaco para comprobar sus efectos.

Consultado sobre si usaría la droga en caso de necesitarla, señaló: “Tengo mis dudas […], sé que sirven para adelgazar y se consumen para eso”.

Ante la pregunta de qué opina respecto a la llegada del medicamento a las farmacias, expresó: “Como alternativa, si fuera un producto que realmente trae sus beneficios, bienvenido, pero solamente para adelgazar me da cierto temor su efecto rebote”.

Teresa, de 69 años, afirmó que no recomendaría este tipo de medicamentos ni haría uso de ellos, debido a que prefiere “lo natural”, y explicó que opta por salir a caminar o hacer ejercicio.

Consultada sobre si cree que los fármacos pueden dar buenos resultados, comentó: “Creo que no, porque para la sangre y para el cuerpo no son buenos”.

Por su parte, Lidia, de 32 años, explicó que tiene allegados que hacen uso de este tipo de drogas y “les va bien y bajan de peso”, pero que, sin embargo, escuchó que esos medicamentos “afectan los órganos y son perjudiciales para la salud”.

Ante la consulta de si usaría este tipo de medicamentos expresó que no lo haría. A su vez, añadió que no recomendaría el consumo de estos fármacos.  

María Pía, de 46 años, sostuvo que el uso del producto “debe ser visto por un médico” y añadió que, si su utilización es por un tema de salud como, por ejemplo. “una persona con sobrepeso o las mujeres después de los 40, que les cuesta perder peso por un tema hormonal”, su uso puede ser positivo.

No obstante, recalcó que “el tema es que no genere nada negativo” y que el fármaco “tendría que ser controlado como todos los medicamentos.

Federico, de 31 años, comentó que, si bien conocía el producto, no sabía que se vendía en Uruguay.

Consultado sobre qué le parece que se venda en el país, respondió: “Va a depender de cada uno, puede ser una ayuda como puede ser algo medio engañoso”. Señaló que “el medicamento te puede dar una mano, […] tampoco es una cosa mágica”.

Finalmente, contó que una conocida suya utilizó el fármaco y perdió peso con base en “el ejercicio y la medicación”. Sin embargo, manifestó que desconoce lo que ocurre una vez que se abandona el tratamiento con el producto.