El presidente de la República, Yamandú Orsi, se refirió este viernes a la balacera ocurrida durante las picadas clandestinas en las canteras del Parque Rodó, que dejó como saldo la muerte de Thiago Puglia, de 12 años, y cinco heridos de bala, y volvió a respaldar al ministro del Interior, Carlos Negro, ante los reiterados pedidos de remoción por parte de la oposición.
“Cuando había otros ministros en el gobierno anterior, yo tenía una posición y la mantengo: cuanto más duro se hace el enfrentamiento con bandas criminales, más hay que respaldar al ministro y a la Policía Nacional. Lo dije en su momento, cuando estaban Jorge Larrañaga o Luis Alberto Heber: nuestra Policía Nacional y el ministro tienen que tener el mayor de los respaldos”, afirmó el mandatario en rueda de prensa.
Sobre el episodio en sí, Orsi explicó que la información con la que cuenta es que “en una de esas actividades que se convocan por redes” participaron “personas que pertenecían a un barrio" y que “pasó gente en moto y los baleó con el tristísimo y horrendo saldo de otro menor muerto”.
El presidente también trazó una conexión con el quíntuple homicidio ocurrido semanas atrás en el barrio El Monarca, a pocos kilómetros de Villa García: “No hace tanto tiempo, una menor de 14 también [fue asesinada] en un hecho con características similares”, señaló.
Los heridos en el ataque de Parque Rodó, así como el niño fallecido, pertenecen a la familia Puglia, que ha mantenido históricamente vínculos con Los Albín en el marco de disputas por el narcotráfico en Villa Española. Los investigadores manejan como principal línea que el ataque podría tratarse de una venganza de Los Suárez por lo ocurrido en El Monarca.
Orsi calificó la situación como “dolorosísima” y reconoció que Uruguay ha cambiado en esta materia. “No se puede pensar otra cosa más que es horrible que nos pase esto. Más allá de que en América Latina esto es más normal, en Uruguay no estábamos acostumbrados o no era nuestro estilo. Los tiempos cambian y la evaluación que hago es que hay que apretar cada vez más”, expresó.
Sobre la evolución de los homicidios, admitió que “hace unos meses habían bajado y ahora subieron” y que “las explicaciones no pueden ser simples”. “El combate tiene que ser cada vez más duro: aplicar inteligencia, tecnología y todo el respaldo a quienes están trabajando todos los días en las calles. Hay que ser firmes, pero también ser inteligentes”, apuntó.
El mandatario también deslizó que los movimientos entre bandas criminales pueden estar relacionados con lo que ocurrió con algunos de sus referentes en los últimos meses: la detención en Bolivia y posterior extradición a Estados Unidos del narcotraficante Sebastián Marset y el encarcelamiento en Uruguay de Luis Fernández Albín y Luis Betito Suárez. “Evidentemente, pasan cosas y el control del territorio es la clave de esas cosas terribles que nos están pasando”, sentenció.