La Dirección General Impositiva (DGI) lanzó una nueva ronda de controles sobre las empresas que declaran gastos para reducir lo que pagan en concepto de Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE), el tributo que grava las ganancias de las actividades empresariales en Uruguay.

Según informó el propio organismo, el análisis de la información presentada por los contribuyentes permitió identificar “casos con inconsistencias en los gastos de administración y ventas declarados”.

“Como parte de estas acciones, se están enviando comunicaciones personalizadas a contribuyentes en los que se detectaron desvíos. En dichas comunicaciones se informa sobre las inconsistencias identificadas y se solicita considerar los criterios señalados en próximas presentaciones”, apuntó la DGI en un comunicado.

La DGI aclaró que, según los resultados de estos procesos y la calificación de riesgo asignada a cada caso, “podrán desplegarse otras acciones específicas para que los contribuyentes regularicen su situación fiscal”.  

En concreto, las empresas que reciban una comunicación de este tipo deben revisar cómo calcularon sus gastos de administración y ventas en declaraciones anteriores y corregir eventuales errores en las presentaciones que hagan de ahora en adelante. Quienes no ajusten su situación voluntariamente podrían quedar expuestos a controles más estrictos por parte del organismo, según lo anunciado por la propia DGI.

“La DGI fomenta activamente el cumplimiento tributario en todos los segmentos de contribuyentes y continuará priorizando la ejecución de acciones orientadas a corregir la conducta fiscal en las situaciones que presenten desvíos respecto de lo establecido por la normativa tributaria”, concluyó el organismo.