La presidenta argentina Cristina Fernández efectúa este jueves una histórica visita al Comité de Descolonización de la ONU para reclamar la soberanía de su país sobre las Malvinas, en coincidencia con el 30º aniversario del final de la guerra con el Reino Unido y tras el anuncio de un referéndum entre los isleños.
Fernández llega a Nueva York acompañada por dirigentes y legisladores de los principales partidos de la oposición, además de veteranos de guerra de la 1982, para demostrar el consenso que existe en Argentina sobre la reivindicación de la soberanía de las islas ocupadas por el Reino Unido desde 1833.
"La presencia de la presidenta Fernández es histórica. Ningún presidente ha visitado el comité, lo cual tiene un matiz absolutamente positivo porque le da credibilidad al sistema de Naciones Unidas", dijo el jueves a la AFP el titular del Comité de Descolonización de la ONU, el ecuatoriano Diego Morejón Pazmiño.
Este organismo especial de Naciones Unidas, integrado por 24 países, viene instando regularmente desde 1965 a ambas partes a entablar negociaciones por la disputa del archipiélago en el Atlántico Sur, aunque Gran Bretaña siempre ha desoído esas resoluciones no vinculantes.
La reunión comenzará a las 15H00 locales (19H00 GMT) y se espera que en su discurso Fernández responda al anuncio el martes del Reino Unido de la realización de un referéndum en 2013 para que los 3.000 habitantes de las islas se pronuncien sobre su estatus político.
El proyecto de resolución del comité para este año, presentado por Chile, "no tiene ningún concepto nuevo", indicó Morejón Pazmiño. "No hay una expresión de dureza diferente. Simplemente sigue el pedido de que haya negociaciones entre las partes", agregó.
En el marco de un endurecimiento de su reclamo, Argentina ha logrado en los últimos meses el apoyo de los países latinoamericanos, incluida la decisión de los miembros del Mercosur como Brasil, Uruguay y Chile (asociado) de prohibir el ingreso a sus puertos de buques con la bandera de Malvinas.
En febrero, el canciller argentino Héctor Timerman denunció ante la ONU una "militarización" británica del Atlántico Sur y la exploración de posibles recursos petroleros en esa región, acusaciones rechazadas por Londres, para quien la cuestión de la soberanía quedó zanjada en 1982.
Frente al inusual despliegue diplomático argentino este año, los isleños se presentan con una delegación de ocho personas, la más grande desde 1996, entre ellas seis jóvenes nacidos después de la guerra que buscan mostrar que las Malvinas quieren tener su voz en las discusiones.
"Isleños de las Malvinas. Nuestros Derechos, Nuestra Voz. Nuestra Elección", rezaba una bandera con la que posaron los malvinenses el jueves al mediodía frente a la sede de la ONU.
Según Roger Edwards, miembro de la Asamblea Legislativa de las islas presente en Nueva York, "el referéndum es una buena oportunidad de mostrar que la gente de las Falklands (denominación británica de las Malvinas) está genuinamente feliz con el estatus que tiene en este momento".
Los isleños, que reivindican su derecho a la autodeterminación, no son reconocidos por el gobierno argentino, que insiste en negociar directamente con el Reino Unido.
Con la atención diplomática concentrada en Nueva York, el primer ministro británico David Cameron conmemoraba en Londres el 30º aniversario del triunfo británico, prometiendo seguir defendiendo a las Malvinas de las "agresivas amenazas" de Argentina.
Cameron reiteró además que la consulta popular que se prevé para 2013 "establecerá la elección definitiva de los isleños de una vez por todas".
La guerra en las Malvinas, que duró 74 días entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, fue lanzada por la dictadura militar en el poder en Buenos Aires y dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos.
Menos de 2 millones de personas viven bajo dominio colonial en los 16 territorios no autónomos que quedan en el mundo, entre ellos las Malvinas y Gibraltar, según la ONU.
(Fuente: AFP)