El Congreso de Intendentes y la Asociación Rural del Uruguay (ARU) llegaron al este lunes de avanzar en la eliminación del 1% que grava la comercialización de ganado, un reclamo histórico de las gremiales agropecuarias.
El planteo fue analizado durante una reunión en la Rural del Prado entre la directiva de la ARU y una delegación del Congreso encabezada por su presidente, Carlos Enciso. También participaron los intendentes Carlos Albisu (Salto), Guillermo Besozzi (Soriano), Francisco Legnani (Canelones) y Felipe Algorta (Durazno).
El denominado 1% se cobra sobre la comercialización de ganado. Los productores deben abonarlo y luego gestionar su devolución, por lo que el sector reclama eliminar directamente el mecanismo para evitar trámites y demoras.
Enciso aseguró que actualmente existe acuerdo entre los intendentes para avanzar en su eliminación, siempre que las intendencias no pierdan los recursos que hoy reciben por ese concepto.
“Ese recurso no lo podemos perder porque está en nuestro presupuesto, pero estamos de acuerdo en que no se lo cobren más a los productores”, sostuvo.
Según explicó, la recaudación alcanza aproximadamente los US$ 45 millones anuales en todo el país, aunque el impacto varía entre departamentos según el peso de la actividad ganadera.
Ahora se espera que el Poder Ejecutivo defina cómo se compensará ese ingreso a los gobiernos departamentales.
“Lo importante es que hay un ambiente favorable a que de nuestra parte no se le cobre más a los productores, y mientras tanto se subsidie esto a nivel gobierno”, afirmó Enciso.
El presidente de la ARU, Rafael Ferber, señaló que el objetivo es terminar con un procedimiento que, a entender del sector, genera una carga administrativa innecesaria.
“El 1% es un impuesto que hoy se cobra y después te lo devuelven. Lo que pedimos los productores es que se termine el mecanismo, que se saque el mecanismo de algo que te hace perder tiempo”, afirmó.
Durante la reunión también se abordó la situación de la caminería rural y secundaria, particularmente ante el aumento de la producción y del transporte de cargas.
Enciso sostuvo que el crecimiento productivo no estuvo acompañado por una inversión equivalente en infraestructura vial.
“Las toneladas de producción, por suerte para el país, son muchas, pero no se acompasó la inversión país a la caminería secundaria”, señaló.
El jerarca explicó que mejorar esos caminos requiere recursos que muchas intendencias no pueden afrontar por sí solas. “Esas obras, hoy, son casi imposibles de financiar para las intendencias”, indicó el floridense.
Ferber coincidió en que persisten dificultades en los caminos secundarios y cuestionó que algunos departamentos impongan restricciones a la circulación de cargas.
En ese sentido, sostuvo que “hay prohibiciones en determinados departamentos de circulación y eso es algo que se debe rever porque no es aceptable no sacar la producción cuando está pronta”.
El presidente de la ARU planteó que la mejora de la infraestructura deberá ser coordinada entre las intendencias, el gobierno nacional y los propios productores.
“Tenemos que dar un salto de calidad, hay que trabajar en conjunto con las intendencias, el Estado y los productores involucrados, para llegar a un formato donde los caminos permitan sacar producción todo el año”, concluyó.