La Justicia condenó este miércoles con 12 años de prisión a Moisés Martínez, el joven de 28 años que en mayo de 2025 asesinó de 14 balazos a su padre, quien tenía un largo historial de abuso contra él y los miembros de su familia.

Originalmente, la Fiscalía apuntaba a 18 años, que luego pasaron a ser 36, en marzo. Sin embargo, la familia apeló a que se le aplique el artículo 36 del Código de Proceso Penal, que “faculta al juez para exonerar de pena por delitos de homicidio y lesiones a quien haya actuado bajo un estado de intensa conmoción provocada por violencia intrafamiliar crónica”.

El defensor de MartínezMarcos Prieto, alegó que el día del asesinato el hombre se encontraba en un “estado de colapso mental agudo” producto de las revelaciones que había tenido días antes.

Esto causó en él un trauma complejo y una desorganización psíquica que impactó de lleno en los actos que luego llevaría adelante, añadió Prieto en sus alegatos, e insistió en que los argumentos surgen de pericias realizadas por profesionales.  

Sin embargo, Fiscalía sostuvo que la respuesta a aquella denuncia fue eficaz, dado que en ese entonces se arrestó al padre con una pena de un año y medio. En tanto, desestimó la apelación al artículo 36.

En ese sentido, la jueza María Noel Odriozola sostuvo que, a su juicio, “no se dieron los presupuestos del artículo 36”, pese a haber analizado el contexto “muy severamente”, según informó Subrayado.

Moisés Martínez, de 28 años, mató a su padre de 14 disparos el 25 de mayo de 2025, luego de una discusión en la casa familiar del barrio El Monarca.

Según la defensa, el episodio ocurrió tras una serie de “revelaciones” sobre abusos sexuales sufridos en la niñez, que derivaron en un colapso psíquico.

La historia familiar está marcada por años de violencia extrema. El padre fue denunciado por abusos y maltratos, no solo contra Martínez, sino también contra su madre y su hermana. La mujer fue víctima de agresiones físicas, violaciones reiteradas y situaciones de encierro y medicación forzada.