“Encontramos el gol al comienzo del segundo tiempo y eso nos dio tranquilidad. No tuvimos un gran juego, pero era un partido que había que ganar, y pudimos hacerlo. De a poco vamos recuperando jugadores, hicimos variantes y hubo una buena respuesta”, valoró Diego Aguirre, entrenador de Peñarol, luego del 2-0 a domicilio sobre Defensor Sporting.
“Era un partido incómodo porque jugamos con muchas variantes pensando en el partido contra Independiente Santa Fe. Se hacía difícil haber jugado hace dos días y tener que volver a jugar el miércoles, pero me conformó porque se entregaron y por momentos jugaron bien. Fue importante el triunfo”, remarcó el director técnico aurinegro.
Valoró el rendimiento de Lucas Hernández, “un gran jugador que tiene que encontrar su mejor forma física y siempre aporta calidad”, y también el de Diego Laxalt, “un muy buen jugador, con mucha jerarquía y una carrera impresionante”. “Está encontrando su mejor forma física. Tiene mucha calidad para jugar y entiende el juego”, agregó sobre el autor del segundo gol.
También valoró la vuelta de Javier Cabrera, con quien se dio un abrazo al terminar el partido. “Hay que haberlo visto desde el momento de su lesión. Poder volver significa mucho. Es muy importante para el grupo y es un jugador clave para nosotros. Quedo feliz por él y por todos nosotros”, indicó.
“Ya recuperamos bastantes jugadores hoy y vamos a estar bien. Había que sacar este partido y ahora meternos en el partido del miércoles porque tenemos que conseguir esa clasificación”, dijo, y aseguró que pensar en la Sudamericana no es “difícil” desde la motivación, pese a la eliminación de la Copa Libertadores.
“Tenemos que ganar y reencontrar la motivación en la Copa Sudamericana, que no era el objetivo pero no deja de ser importante”, comentó respecto al próximo partido, para el que todavía no sabe si contará con Nicolás Fernández, lesionado horas antes del choque con Corinthians y hoy ausente en el Parque Rodó.