Contenido creado por Gerardo Carrasco
Judiciales

A la sombra

Condenan a 20 años de prisión a Humberto Radiccioni, ladrillero que asesinó a sus socios

El homicida, padre de un exdiputado, baleó a las dos víctimas. Luego entró a su casa, recargó el arma y regresó a la escena para rematarlas.

28.02.2025 15:01

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La Justicia dictó una condena de 20 años para Humberto Radiccioni, empresario ladrillero que en noviembre de 2023 asesinó a disparos a sus dos socios dentro del predio de la empresa, en Empalme Olmos.

El caso tuvo especial repercusión tras la viralización del audio de la llamada que una de las víctimas hizo al 911 antes de morir. En la grabación, mientras el herido trata de explicar la situación a la operadora, se escucha claramente cómo el asesino regresa, insulta a las víctimas y las remata.

Asimismo, el registro de las cámaras de seguridad muestra a las víctimas ingresando a un antiguo ómnibus estacionado en el patio del predio, que se utilizaba como oficina. Radiccioni entra tras ellos y, luego de unos instantes, sale rumbo a su casa, situada a los fondos del mismo terreno. Allí recarga su arma para luego desandar su camino, entrar de nuevo al bus y volver a disparar contra sus socios.

El homicida tenía 76 años cuando cometió el doble asesinato. Las víctimas, Jorge Percovich y Nicolás Bruzzone, tenían respectivamente 30 y 42 años.

Imputado por el crimen, Radiccioni cumplía hasta ahora prisión preventiva domiciliaria en su casa de veraneo en Atlántida, situación que había sido criticada por los deudos de los fallecidos.

Según informa Subrayado, si bien la condena no está firme, la Justicia aceptó la solicitud de Fiscalía para que el condenado ingrese a prisión.

El posible móvil del doble crimen

Días después del doble asesinato, el periodista Eduardo Preve se refirió en la emisora M24 al posible trasfondo económico de lo ocurrido en la ladrillera.

Según el reportero, la historia se remonta a 2019, cuando Radiccioni requirió un abultado préstamo para —según dijo entonces— abrir una nueva ladrillera, además de la que ya poseía y en la que acabaría por ocurrir la tragedia.

En lugar de concurrir a un banco o una institución financiera, el empresario recurrió al escribano Nicolás Bruzzone, con quien ya había trabajado en otras ocasiones. Bruzzone lo contactó con un amigo, el empresario Jorge Percovich, hijo de un conocido rematador canario ya fallecido, quien le prestó 220.000 dólares.

De acuerdo con el citado informe, Radiccioni habría usado buena parte de esa suma para costear la campaña electoral de uno de sus hijos, Javier Radiccioni, quien fue electo diputado por el Partido Nacional en Canelones y ocupó la banca hasta el pasado 15 de febrero, cuando finalizó la legislatura.

Necesitado de más dinero y sin haber montado la empresa prometida, el empresario propuso a Bruzzone y Percovich ser socios suyos en la ladrillera que poseía desde siempre. Ambos aceptaron y así dejaron en minoría societaria al dueño original.

El informe añade que en marzo de este año, y tras varias intimaciones, Humberto Radiccioni devolvió finalmente el dinero adeudado. Asimismo, instaló junto a su hijo Javier una nueva ladrillera en la zona de Pan de Azúcar, con la que buscaría hacer competencia a la que tenía de antes y cuyo control directivo había perdido.

El informe señala que existe la sospecha de que el crimen podría obedecer a un plan del empresario para recobrar su empresa sin pagar por ello. En ese sentido, Preve detalla que el terreno de Empalme Olmos donde se encuentra la fábrica está hoy a nombre de uno de los hijos de Radiccioni, y que apenas semanas después del asesinato ese descendiente hizo una intimación de pago a la empresa por el arrendamiento. Con dos socios asesinados y uno arrestado, la empresa estaba cerrada y no pudo pagar, razón por la que el acreedor intentó llevarse mercadería —más de cuatro camiones con remolque— como compensación. El retiro de la mercadería fue impedido por el personal de la ladrillera, a quienes también se les debía dinero.

De acuerdo con Preve, durante el intento de desalojo uno de los hijos del homicida mostró el contrato, y en el documento él figuraba como socio, no su padre.