Lynn St. Amour, presidenta de Internet Society, participó del evento organizado por LACNIC en su décimo aniversario. Con una charla titulada "Preservando Internet para las futuras generaciones", St. Amour hizo referencia a la cooperación internacional como un núcleo esencial "para asegurar la continuación de Internet como una herramienta para la innovación, empoderamiento, desarrollo social y crecimiento económico".

"Los últimos 10 años fueron excitantes y desafiantes. Internet se volvió indispensable", afirmó y agregó que "Internet facilita la innovación y los internautas son cada vez más creadores que consumidores".

"Las oportunidades económicas y sociales de Internet son ilimitadas. No podemos perder de vista que la razón de esto es que Internet sigue funcionando bajo algunas características esenciales: es abierto, es gratis, fomenta la creación, la innovación y la libertad de elección", concluyó.

Posteriormente, en diálogo con Montevideo Portal, St. Amour se refirió a varios temas que hacen a la misión de la organización que dirige, así como al panorama en general de la red. Junto a St. Amour participó de esta entrevista Sebastián Bellagamba, uruguayo integrante de la Internet Society.


La visión de la Internet Society es "Internet es para todos". ¿Qué tan lejos o tan cerca estamos de alcanzar ese enunciado?

Lynn St. Amour: Todavía tenemos algún camino por recorrer. Hay aproximadamente dos mil millones y medio de personas conectadas, de los siete millones de habitantes del mundo. Sabemos cómo llegar a los próximos mil millones, y a los siguientes, pero como decía en mi charla, tenemos que descubrir cómo llegar a los últimos mil millones. Es claro que a medida que tengamos más personas conectadas cambiará la naturaleza de la red, sustancialmente. Necesitamos continuar trayendo a las personas, integrándolas a todas las instituciones como la Internet Society o como LACNIC, de modo de que ellas puedan exponerse a la Internet y lo que significa, así como nosotros nos expongamos a cuáles son sus necesidades, perspectivas y visiones.

¿Cuál es la situación de Internet en Latinoamérica?

Sebastián Bellagamba: Estamos bien, aunque siempre podríamos estar mejor. El promedio de penetración en Latinoamérica es de un 40% y creciendo. Hay algunos ejemplos, como Uruguay, que es un país con una alta tasa de penetración, debido al Plan Ceibal en parte. Creo que como región está bien, pero hay que fijarse en las particularidades, porque mientras a Uruguay le está yendo bien, a otros les está yendo mal. Todavía tenemos países en Latinoamérica con un 8% de penetración, como Nicaragua. De modo que tenemos que fijarnos en las disparidades.

¿El Plan Ceibal podría replicarse en otros países de la región?

Sebastián Bellagamba: Ceibal tiene un desarrollo muy particular en Uruguay. El gobierno impulsó fuertemente este programa, y es un país muy pequeño, con baja población, por lo cual era fácil implementarlo. No es lo mismo desplegar un plan de este tipo en Brasil, por ejemplo. La alta concentración de la población en Uruguay también hizo fácil conectar con fibra óptica cada escuela en el país. Creo que no sea una solución que se adecue a todas las situaciones. Algunos países podrán usar ese esquema y otros deberán tomar otro camino. Uruguay tiene mucho que enseñar a otros sobre esta experiencia, pero no sé si es simplemente algo que se puede copiar e implementar en otro país.

Estamos en un evento que celebra los diez años de LACNIC, así como del desarrollo y crecimiento de Internet, ¿cuáles consideran que son los desafíos en los próximos diez años?

Lynn St. Amour: Hay un par de categorías distintas. Ciertamente hay cuestiones técnicas importantes, como la implementación del ipv6, del DNSSEC, o la RPKI (infraestructura de llave pública), que son parte de una respuesta a algunos de los desafíos de seguridad. Y otras cuestiones tienen que ver con políticas, como el tema del copyright de contenidos digitales, la privacidad o los datos de las personas y su uso. Nuestra respuesta a muchos de estos temas tiene que ver con un diálogo entre las partes interesadas. Realmente estamos abriendo nuevos caminos en algunas áreas y eso requiere una concienzuda discusión y debate, pero también principios como la elección, competencia, transparencia, ayudan a responder a algunos de esos desafíos.

En tu charla citaste un dicho que afirma que cuando se compra una casa lo más importante es la ubicación, la ubicación y la ubicación, y que cuando se habla de Internet lo más importante es la participación, la participación y la participación. ¿Qué tipo de participación se intenta promover?

Lynn St. Amour: Participación en las discusiones nacionales y foros, sobre lo que tiene que ver con contenido digital, privacidad. Estamos alentando a las personas a través de nuestras sedes en los distintos países a que participen en actividades organizadas por las distintas instituciones, para hacer oír su voz, dejar claro qué es lo que están buscando, cuáles creen que son las políticas adecuadas. Ese también es un mensaje a gobiernos y otras organizaciones internacionales, de que abran sus procesos y hagan consultas, que hagan lugar la voz de los individuos, a la voz de la sociedad civil.

¿Cómo crees que las personas perciben en su vida cotidiana estos temas sobre privacidad, seguridad en la red? ¿Los toman en cuenta, deberían ser más concientes?


Lynn St. Amour: Por supuesto la gente debería siempre ser conciente sobre estos temas. Pero por otro lado, todos somos individuos y tenemos diferentes preocupaciones. Lo que yo elijo hacer depende de dónde estoy, con quién estoy hablando... es muy personal y muy específico del contexto. Pero creo que, en general, aumentar ese nivel de conciencia es importante, para que la gente tome decisiones informadas. Y es difícil cuando creces con eso como base, porque no piensas en eso. Nosotros pensamos porque vivimos en el mundo pre-Internet y lo vimos crecer. En cierto modo, aplica lo que en el mundo sin Internet nos dicen nuestros padres sobre ser cuidadosos, como el "no hables con extraños". Creemos que podemos hacer mucho para que la gente entienda que solo porque algo está online no significa que puedan ser menos responsables en términos de compromiso.

Siempre subyace una discusión sobre valores, como la libertad, la apertura, lo que vendría a ser "el espíritu de Internet". ¿Ese espíritu está en peligro?

Lynn St. Amour:
Espero que no, y no creo que lo esté. Hemos visto que cuando hay un desafío la gente actúa. Uno de los ejemplos fueron las leyes SOPA y PIPA en Estados Unidos, que motivaron que Wikipedia cerrara por un día, y Google pusiera una gran cruz en su pantalla. Eso llamó la atención de la gente y la llevó a movilizarse. Creo que la gente actúa cuando el peligro es inmediato o real.

Sebastián Bellagamba: Creo que lo que desapareció de los primeros tiempos es esa idea de que el ciberespacio es tierra de nadie, pero la libertad es algo muy importante y un instrumento clave de la Internet, porque toda la red está basada en la colaboración y en la colaboración libre. Tú decides conectarte a otros en Internet, es tu voluntad conectarte con otros. Entonces en ese sentido es un ejercicio de la libertad cada día, porque cada red que se conecta a otra decide cada día, libremente, conectarse y eso constituye la Internet.

¿Qué expectativas hay sobre el próximo Foro de Gobernanza en Internet, qué temas estarán sobre la mesa?

Lynn St. Amour:
Sospecho que los derechos humanos serán el tema central. También los valores que soportan la Internet y el tema de la privacidad.

Sebastián Bellagamba: Son temas que tienen que ver con compromisos. Tienes que encontrar el balance correcto para respetar los derechos humanos y permitir este flujo libre de información. Se tienen que alcanzar compromisos y no es fácil, cada una de las políticas está definida culturalmente. No es lo mismo la libertad para nosotros que para un africano, un árabe o un asiático. Tenemos que ponernos de acuerdo en ese tipo de definiciones.

Observando los últimos diez años de Internet, ¿cuál sería el logro más importante, lo mejor que ha pasado?

Lynn St. Amour: Es una pregunta difícil. Uno está tentado a elegir alguna de las aplicaciones, por supuesto, pero creo que ciertamente la creación de LACNIC y AfriNIC, que es el equivalente en África, realmente es un gran, gran logro. Hay una comunidad a lo largo de toda Latinoamérica y el Caribe definiendo qué tipo de políticas serán implementadas. Es resultado de un proceso de consenso, que es básicamente de lo que se trata la Internet. Y eso está apoyando y facilitando el desarrollo de Internet en la región. Es un reconocimiento tremendo a la región, que participa en determinar cómo va a ser el ambiente de Internet, la estructura de negocios, la estructura de políticas. LACNIC no solo juega un gran rol en Latinoamérica sino también globalmente, ya que muchas de las personas que lo integran participan profundamente en actividades de Naciones Unidas y hacen contribuciones increíbles en esta región. Tener la voz de Latinoamérica y el Caribe, así como de África, participando en un escenario global como pares de las personas de Estados Unidos, Europa y Asia, es extremadamente importante.

Retomando la primera pregunta, sobre que "Internet es para todos" ¿Cuándo podemos ver a esos últimos mil millones de personas conectadas? ¿Podemos imaginar un mundo en que cada ser humano tenga la posibilidad de conectarse?


Lynn St. Amour: Creo que sí. La tecnología lo está facilitándolo con el desarrollo de dispositivos móviles, la facilidad de uso, los costos cada vez más bajos, la posibilidad de conectarnos; creo que veremos una mayor rapidez en el proceso de incorporar a los miles de millones de personas que quedan. Ojalá que mucho más rápido que lo que llevó a los primeros dos mil millones.

Sebastián Bellagamba: Y no es solo sobre personas, vamos a ver cada vez más a las cosas conectadas a Internet. Muchísimas cosas, no solo las computadoras o los teléfonos, sino los refrigeradores, las casas... Internet será ubicua. La parte más interesante es que vas a estar más conectado, pero no lo notarás. Será algo natural.