Los pasajeros del crucero Hondius comenzaron a ser evacuados este domingo en Tenerife, en Islas Canarias, luego del brote de hantavirus que dejó tres muertos durante la travesía.
La embarcación había partido el 1° de abril desde Ushuaia y llegó durante la madrugada al puerto de Granadilla, donde permanece fondeada sin atracar por decisión de las autoridades.
Los ocupantes descendieron en grupos reducidos y con trajes de protección azules. Desde el barco fueron trasladados en lanchas hasta el puerto y luego enviados al aeropuerto de Tenerife Sur.
Los primeros en abandonar el crucero fueron 14 ciudadanos españoles, que viajaron a Madrid para cumplir cuarentena en un hospital militar.
Durante este domingo también estaban previstos vuelos hacia Países Bajos, Canadá, Turquía, Francia, Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos. El último traslado, con destino a Australia, se realizará este lunes.
Antes del inicio del operativo, equipos médicos subieron al crucero para revisar a los pasajeros, que permanecen sin síntomas, según informó el gobierno español.
La Organización Mundial de la Salud confirmó hasta ahora seis casos positivos entre ocho sospechosos. Entre las víctimas hay una pareja neerlandesa y una mujer alemana.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que el hantavirus “no es otro covid” y sostuvo que el riesgo para la población sigue siendo bajo.
Una vez finalizada la evacuación, el Hondius viajará hacia Países Bajos con una tripulación mínima y el cuerpo de una de las víctimas para realizar tareas de desinfección.
La llegada del crucero provocó diferencias entre el gobierno español y las autoridades canarias. El presidente regional, Fernando Clavijo, rechazó que el barco tocara tierra y aseguró que no pondría “en peligro a la población”.
Con información de agencias.