El senador del Frente Amplio Daniel Caggiani defendió la aprobación de la ley de competitividad y respondió a las críticas del presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro, quien sostuvo que la iniciativa “no mueve la aguja”.

“Para los grandes capaz que no tanto; para los chicos, sí”, respondió Caggiani, quien consideró que las medidas incluidas en el proyecto tendrán un impacto particularmente importante para las micro, pequeñas y medianas empresas.

El legislador destacó que uno de los objetivos centrales de la iniciativa es reducir costos y simplificar la relación de ciudadanos y empresas con el Estado, especialmente en aquellos trámites que actualmente requieren presentar la misma documentación ante diferentes organismos.

Menos trámites y registros unificados

Entre los principales cambios, Caggiani mencionó la unificación de registros, la posibilidad de reutilizar información que ya se encuentra en poder de la Administración y la incorporación del denominado silencio positivo en determinados procedimientos.

“Muchas veces el Estado tiene diferentes compartimentos que no terminan dialogando entre sí. Justamente, la idea de este proyecto de ley es que se unifiquen algunos registros, que no se tenga que pedir dos o tres veces la misma información según el lugar donde uno vaya a hacer el trámite”, explicó.

Para el senador, reducir estas exigencias administrativas tiene una incidencia diferente según el tamaño de las empresas.

Mientras las compañías de mayor porte disponen de estructuras y recursos específicamente destinados a resolver trámites administrativos, las pequeñas empresas deben asumir esos costos con capacidades mucho más limitadas.

“Los grandes contratan a grandes estudios, tienen gestores, pero para los chicos (...) sin duda va a ser un avance significativo”, afirmó.

En ese sentido, Caggiani rechazó que el impacto de la iniciativa pueda medirse de la misma manera para todo el sector empresarial y sostuvo que sus efectos deben analizarse especialmente desde la perspectiva de las mipymes.

Innovación y desarrollo tecnológico

El legislador también destacó las disposiciones de la ley vinculadas a la innovación y el desarrollo tecnológico.

Según Caggiani, Uruguay necesita mejorar las condiciones para que las empresas puedan incorporar nuevas tecnologías a sus procesos productivos. “Uruguay tiene, sin duda, un retraso en ese sentido”, afirmó.

Para el senador frenteamplista, avanzar en esta materia implica generar herramientas que permitan a las empresas innovar, mejorar la calidad de aquello que producen y aumentar su capacidad productiva.

La incorporación tecnológica aparece así como otro de los componentes que, según Caggiani, deben considerarse al evaluar los potenciales efectos de la ley sobre la competitividad de las empresas uruguayas.

“Que llegue al bolsillo de los consumidores”

Caggiani sostuvo además que las mejoras en competitividad no deberían quedar exclusivamente dentro de las empresas, sino terminar reflejándose también en los precios que pagan los consumidores.

Como ejemplo, se refirió a las reducciones arancelarias que Uruguay consigue mediante acuerdos comerciales y cuestionó que esos beneficios no siempre se trasladen al precio final de los productos importados.

“Muchas veces esos beneficios arancelarios no se ven en el bolsillo o en la disminución del costo de los productos que Uruguay importa”, señaló.

El legislador planteó así que una mejora en las condiciones de competitividad debería tener efectos más amplios y alcanzar también a quienes adquieren bienes y servicios.

Para Caggiani, la aprobación del proyecto constituye un paso relevante para mejorar las condiciones en las que funcionan las empresas uruguayas, reducir cargas administrativas e incentivar la incorporación de tecnología.

Frente a las críticas empresariales sobre el alcance de las medidas, insistió en que su impacto no será necesariamente igual para todas las compañías. “Para los grandes capaz que no tanto; para los chicos, sí”, resumió el senador.