Los dos hijos del jefe de gobierno, Omri y Gilad, acudieron con algunos amigos de la familia al hospital Hadassah Ein Kerem, de Jerusalén, para visitar a su padre y 'celebrar' su cumpleaños discretamente.
Afuera del centro médico no había tanta gente como cuando se produjo la hospitalización del mandatario, el 4 de enero, tras sufrir una grave hemorragia cerebral.
Sólo los equipos de televisión, fotógrafos y periodistas del mundo entero permanecen ahí, a la espera de partes médicos.
"Pueda dios hacer posible su restablecimiento", declaró Yaakov Biton, un empleado agrícola retirado que acudió al hospital a visitar al primer ministro.
"Se que está muy mal. Es un hombre que se ocupó mucho del país. Hizo mucho por Israel. Lo bendigo y ruego por su salud en la sinagoga", agregó.
Nacido en 1928 en la Palestina bajo mandato británico, Sharon, que se convirtió en un personaje imprescindible de la escena política israelí, fue elegido triunfalmente Primer Ministro el 6 de febrero de 2001, para ser reelegido en el mismo cargo el 28 de febrero de 2003.
Tras entrar en coma, sus funciones fueron asumidas de forma interina por Ehud Olmert que, aunque preside las sesiones del gabinete gubernamental, no se sienta en la silla vacía de Sharon.
El 78º cumpleaños de este último se produce en coincidencia del amplio consenso popular que recoge el nuevo partido de centro, Kadima, que creó en noviembre de 2005 tras abandonar el derechista Likud, y al que se da como gran vencedor de las próximas elecciones legislativas del 28 de marzo, según las encuestas de opinión.
"Nunca un cumpleaños de Sharon se celebró de manera tan discreta", publicó el diario Maariv.
"Es un día triste para nosotros y no planeamos nada, pues es una jornada que no se presta para celebraciones", aseguró, por su parte, un cercano colaborador del primer ministro al principal diario israelí, Yediot Aharonot.
(AFP)