El exdelantero de la selección argentina, Hernán Crespo, profundizó en uno de los capítulos más delicados de su carrera con la Albiceleste: su relación con Marcelo Bielsa, marcada por promesas incumplidas, desencuentros personales y una fuerte desilusión que lo llevó incluso a renunciar a la selección.
Crespo, mundialista en Corea y Japón 2002, cita en la que, bajo la conducción del actual entrenador de la selección uruguaya, Argentina no logró superar la fase de grupos, atravesaba en aquel período un gran momento en Europa, recordó que el entrenador le había planteado una competencia directa por el puesto con Gabriel Batistuta. Sin embargo, con el paso del tiempo entendió que esa disputa nunca se dio en igualdad de condiciones.
“Marcelo Bielsa me dijo que íbamos a competir e iba a jugar el que estuviese mejor y eso finalmente nunca pasó”, afirmó el ex-River, dejando en claro su postura sobre aquella etapa.
Pese a sus críticas, también bajó el tono en lo personal: “Tengo cero problema con Bielsa, jamás lo volví a cruzar. En ese momento la desilusión fue grande”, agregó, reconociendo que el malestar quedó anclado en lo deportivo y en lo vivido dentro del grupo.
El goleador remarcó que sus números respaldaban su reclamo: fue uno de los máximos anotadores durante el ciclo y también brillaba en el exigente fútbol italiano, lo que profundizó su frustración al no ser considerado titular con regularidad.
La relación, sin embargo, no se quebró de un día para el otro. Según relató, el vínculo se fue desgastando hasta llegar a un punto de no retorno, en el que la confianza en el entrenador quedó completamente rota.
“Le dije: ‘La selección está por encima de los hombres y los nombres, pero a usted no le creo más’”, recordó Crespo sobre una conversación directa que marcó un antes y un después.
El episodio más grave ocurrió tras un partido de Eliminatorias, cuando, según su versión, Bielsa tuvo una actitud que consideró una falta de respeto. Ese momento fue el detonante de una decisión extrema.
“Después de un partido de Eliminatorias, Bielsa me faltó el respeto y decidí no volver más”, contó el exdelantero, quien brindó detalles inéditos de aquella situación.
Incluso reveló que no estuvo solo en ese momento: “Al lado estaba el Profe Bonini, que dijo: 'No puede decir semejante barbaridad’”, en referencia a Luis María Bonini, histórico colaborador del entrenador.
Crespo describió la escena con crudeza: “Cuando me falta el respeto, lo miré mal, se levantó y se fue. Me fui a la ducha, después me convencieron, fui a Ezeiza a hablarlo”, relató, dejando ver la tensión que se vivía puertas adentro.
Sin embargo, el intento de diálogo no cambió su postura. “Nunca me pidió disculpas. Me sentí humillado”, aseguró, reafirmando que el vínculo ya estaba completamente roto.
A partir de allí, tomó una determinación contundente: “Renuncié a la selección argentina. Nos dimos la mano y ya”, confesó, en una decisión que en su momento no trascendió públicamente.
El final de la historia tuvo un giro inesperado. Poco tiempo después, Bielsa dejó su cargo tras la Copa América, lo que permitió que Crespo regresara al equipo bajo la conducción de José Pekerman.
“Después volví con Pekerman a la selección”, cerró el exgoleador, quien con sus declaraciones aportó una mirada más íntima sobre uno de los ciclos más intensos del combinado argentino.
El testimonio de Crespo no solo revela una interna fuerte, sino que también expone cómo las decisiones y los vínculos personales pueden marcar el rumbo de una carrera, incluso en el máximo nivel del fútbol internacional.