El Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) organizó un diálogo para reflexionar sobre la vigencia de las ideas de Adam Smith y su impacto en el mundo contemporáneo, a 250 años de la publicación de La riqueza de las naciones.

El encuentro realizado el martes 7 en el piso 40 fue encabezado por el presidente del CED, Hernán Bonilla, y contó con la participación de Leonidas Montes, director del Centro de Estudios Públicos (CEP) de Chile y profesor de la cátedra Adam Smith de la Universidad Adolfo Ibáñez.

 “Todos los grandes libros cambian o adelantan lo que va a suceder”, sostuvo Montes al remarcar el carácter transformador del texto publicado en 1776. Uno de los aportes centrales de Smith, recordó el académico chileno, fue redefinir el concepto de riqueza. A diferencia de las ideas predominantes en su época —que la asociaban a la acumulación de oro y plata—, Smith planteó que la verdadera riqueza de las naciones reside en el trabajo productivo de las personas.

Además, el académico chileno consideró que Smith no es un libertario, sino un liberal clásico que defiende la igualdad, la libertad y la justicia.

Otro de los ejes del diálogo fue la metáfora de la “mano invisible”. Bonilla recordó que detrás de esa imagen se encuentra la idea del orden espontáneo, mientras que Montes subrayó que la expresión aparece solo tres veces en la obra de Smith y ha sido objeto de múltiples interpretaciones.

Según un comunicado difundido por el CED, Montes explicó que la mano invisible apunta a que cada individuo, motivado por su propio interés, fomenta el interés colectivo.

“Cada persona sabe cuál es su proyecto de vida y debe desarrollarlo, eso se da de una manera espontánea y si alguien intenta planificarlo, eso se va a dar de una forma mucho peor”, sostuvo.