Se inició oficialmente en Montevideo la causa de canonización del doctor Salvador García Pintos, médico, diputado, profesor, periodista, docente, director de instituciones católicas de la sociedad civil, casado y padre de 7 hijos.

En el arzobispado de Montevideo se constituyó formalmente el tribunal diocesano, presidido por el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Fernando Sturla, que trabajará en el caso.

Según informa la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA), los miembros de dicho tribunal tendrán que evaluar -mediante testimonios y pruebas documentales- si efectivamente García Pintos "vivió las virtudes en grado sumo".

El promotor, Gerardo García Pintos, leyó extractos de la carta en la que pide a la arquidiócesis la apertura del proceso: "Desde su muerte, la vida de Salvador García Pintos fue un ejemplo, no solo para su numerosa descendencia, sino también para las 2.273 personas que se han adherido a esta petición de presentación de la causa", manifestó.

La comisión de peritos en historia y archivística está integrada por Pedro Gaudiano, Ricardo Pou y Alejandro Sánchez, "quienes tendrán que recoger pruebas documentales de las virtudes del Siervo de Dios", expresa la citada agencia.

La estampa con la oración a Dios con la mediación de García Pintos agrega esta descripción: "Hizo de sus actos una oración continua. Defendió la vida humana desde su concepción. Al enfermo le procuró salud, pero también alegría y consuelo; y a sus conciudadanos soluciones de justicia".

Al final de la fase diocesana, que puede durar varios años, se enviará un extenso informe con la documentación pertinente al Vaticano donde continuará el proceso que, si culmina con éxito, supondrá la declaración de "venerable". Será necesario confirmar un milagro por su intercesión para ser declarado beato y, posteriormente, un segundo para su declaración como santo.

La causa de García Pintos se une a las de sus compatriotas Consuelo y Dolores Aguiar Mella, beatas mártires de la Guerra Civil Española (cuyos restos descansanen la Catedral Metropolitana de Montevideo); a la del obispo Jacinto Vera; a la de Walter Chango e Isidro Alonso (Padre Cacho); y a la de la beata Francesca Rubatto, fundadora de las Hermanas Capuchinas, nacida en Carmagnola, cerca de Turín, Italia y fallecida en Montevideo.

Salvador García Pintos nació en Montevideo el 27 de agosto de 1891. Quedó huérfano de madre a los 8 años, y de padre a los 11. Fue recibido como interno en los Talleres Don Bosco e ingresó al seminario, pues pensaba que su vocación sería el sacerdocio. Estudió Filosofía y Teología en Europa, pero ese no era su camino.

En nuestro país se doctoró en Medicina y se casó con María Esther Baracco, con quien tuvo siete hijos. Fue docente y médico, dirigente y presidente del Círculo Católico de Obreros del Uruguay. Presidió la Unión Católica de Acción Social del Uruguay y la Asociación de Profesionales Católicos.

Cuando se liberalizó el aborto en 1934 protagonizó una ingente campaña en su contra, con el resultado de que se volviera a tipificar como delito en 1938. Escribió en distintos periódicos del país y se involucró en política, siendo elegido diputado durante tres períodos por la Unión Cívica. Junto a otros socios adquirió la radio Jackson, llamada luego Sarandí, primera radio católica del país. Falleció en 1956.

"Quienes lo conocieron atestiguan que vivió de manera heroica y atribuyen a su intercesión el haber recibido gracias o favores. Consideran que su vida es un ejemplo que puede ser imitado por los demás, y por eso proponen que la Iglesia lo declare santo", detalla la crónica, invitando a que "quienes reciben favores a él atribuidos" lo comuniquen a la causa de canonización a través del correo postulacionsgarciapintos@gmail.com .