Emiliane Veríssimo, de 28 años, trabajaba como vendedora de pista en una estación de servicio en la localidad de Agrestina, en el estado brasileño de Pernambuco.
En la tarde del pasado sábado, un automóvil se acercó al surtidor que ella atendía. Cuando la joven se disponía a hacer su trabajo, el conductor del coche le disparó. Posteriormente, el sujeto descendió del vehículo y efectuó más disparos contra la joven, que ya estaba en el suelo. La mujer fue asistida por sus compañeros de trabajo, pero murió antes de que llegara la ayuda médica.
Según consigna el portal noticioso G1, el agresor fue identificado como Flávio Coelho, de 39 años, expareja de la víctima, quien fue encontrado muerto en su auto no lejos del lugar del crimen: se había disparado con su arma.
El asesino y la víctima habían estado en pareja durante seis años, y tuvieron una hija que actualmente tiene 2 años. Allegados a la víctima dijeron que durante años ella intentó aparentar que llevaba una relación sana, pero el carácter turbulento del vínculo era notorio.
Ambos habían pasado por varias separaciones, la última de ellas hacía un mes.
“Era tan psicópata que le exigía acceso a su teléfono, ya le había roto varios celulares, porque siempre sospechó algo que nunca existió”, dijo un familiar en declaraciones al citado medio.
Según esa persona, Emiliane y otros familiares le tenían miedo a Flávio, ya que la joven había recibido numerosas amenazas.
"Él tenía muchas ganas de volver [con Emiliane]. Incluso compró una tarjeta SIM nueva para llamarla, siempre con ganas de volver; y ella se negó. El viernes volvieron a hablar y él le preguntó si lo amaba, y ella le dijo que no, que simplemente le tenía miedo", dijo la pariente.
Otro familiar comentó que la relación de seis años de la pareja tuvo altibajos. Durante una de las rupturas, Flávio agredió a Emiliane, quien perdió a su primer hijo.
" Él realmente quería volver con ella, como siempre lo hizo. La golpeaba, se disculpaba, y ella terminaba volviendo.", dijo.
Ante la recurrencia de las agresiones y abusos, Emiliane y su hija acudieron a la justicia y obtuvieron una orden de restricción contra Flávio.
En un chat, el hombre amenazó a la mujer, diciendo que ella “pagaría por todo” y que “todo lo que pase de ahora en adelante” era su culpa.
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