El vicepresidente argentino Amado Boudou, en conferencia de prensa ofrecida en el Congreso argentino, se refirió a los hechos ocurridos el miércoles, cuando la Justicia allanó un inmueble de su propiedad en Puerto Madero. "Es una vergüenza y es lamentable que un día después de un temporal como el de ayer tengamos que preocuparnos por cuestiones mediáticas", dijo, y señaló que él y la presidenta Cristina Fernández están preocupados por "la Argentina real, y no la de Magnetto (CEO de Clarín), La Nación y Perfil". Sobre ese punto informó que el Ministerio de Desarrollo Social está llevando adelante medidas para "acompañar e intentar solucionar los problemas que han ido apareciendo" luego de las tormentas del miércoles.
Boudou remarcó varias veces su rol de vicepresidente de la República, elegido libremente por la ciudadanía en elecciones limpias, y dijo que el allanamiento fue un "brutal ataque a las instituciones, que se lleva adelante desde las mafias y sus esbirros, cuyo principal exponente es el señor Magnetto, pero tiene otros actores que llegan al Poder Judicial" , en la que operan funcionarios que catalogó de "escoria". El funcionario apuntó, además, que "la tapa de Clarín de hoy (en la que se da la información pormenorizada del operativo judicial) muestra la baja calidad del sector judicial de la Argentina", y se preguntó cómo es posible que "en un trámite, que tiene secreto de sumario, estén esperando los periodistas a los funcionarios".
Es que, según Boudou, están operando las mafias, "que tratan de hacer lo que hicieron hasta 2003, cuando asumió Néstor Kirchner; condicionar una y otra vez a la democracia para poner sus intereses sobre los intereses del pueblo argentino", y aclaró que "este gobierno nunca bajará los brazos para defender la voluntad popular".
Boudou se refirió a continuación al episodio que generó la cauda judicial, que es el supuesto negociado por el que, a través de un testaferro, tendría participación en la empresa Ciccone Calcográfica, la única imprenta privada de Argentina con capacidad para imprimir papel moneda. Recordó que, siendo ministro de Economía, "respondí una nota que me remitió la AFIP y contesté que es política de nuestro gobierno cuidar el empleo y las firmas estratégicas que permiten la sustitución de importaciones y crean empleo", y en esta lista incluyó al diario Clarín. Sin embargo, dijo, "muchos se tiran en contra del trabajo de los argentinos".
Luego, acusó al juez que lleva la causa, Daniel Rafecas, de "urdir un plan" para involucrarlo, y apuntó que los motivos que llevaron al allanamiento responden a una "telenovela mediática de la mafia de Magnetto y de la agencia de noticias de Rafecas". Insistió con su diatriba contra el presidente del Grupo Clarín, a quien comparó con "el Padrino" de la película de Francis Ford Coppola. Asimismo, apuntó que otro de los responsables de la campaña en su contra es Guillermo Gabella, director de la empresa Boldt SA, que explota bingos y loterías en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires, al que definió como "mafioso". En ese sentido, aseguró que el fiscal de la causa, Carlos Rívolo, es "un personaje menor" al servicio de Bold.
"Lamento muchísimo que parte del sistema judicial se involucre en estas cuestiones", dijo, y cargó contra el juez Rafecas, quien, según señaló Boudou, se comunicó en reiteradas oportunidades vía SMS con distintos periodistas (uno de ellos Gustavo Silvestre, que trabaja en la señal TN, del Grupo Clarín) para pedirles que pusieran al aire determinadas notas. "No podés menos que quedarte sin palabras, y entender un poco más cómo funciona la agencia de noticias de ese juzgado", agregó.
Finalmente, el vicepresidente argentino pidió a los trabajadores de la prensa que "se decidan a ser periodistas independientes" especialmente "aquellos que lamentablemente trabajan con un libreto". Luego dio por terminada la conferencia y se retiró sin aceptar preguntas.