El Gobierno interino de Bolivia criticó este sábado lo que consideró "actitudes injerencistas" del presidente de Argentina, Alberto Fernández, tras unos dichos suyos en una reciente reunión virtual de los políticos pertenecientes al Grupo de Puebla.

"El presidente @alferdez insiste en actitudes injerencistas, llamando a grupos afines a desestabilizar gobiernos vecinos legítimos", escribió en Twitter la canciller interina de Bolivia, Karen Longaric.

"Bolivia rechaza esta conducta contraria al derecho internacional, que se suma a la protección de los actos sediciosos de Evo Morales en Argentina", agregó la ministra boliviana.

Longaric incluyó en su mensaje una publicación de prensa que señala que Fernández pidió en la citada reunión que en Bolivia, Ecuador y Colombia se una la oposición para derrotar a la "derecha conservadora".

En una reunión celebrada el viernes de forma virtual, los líderes progresistas de 14 países debatieron formas de enfrentar la crisis sanitaria y económica generada por el COVID-19, que golpea fuertemente a Latinoamérica.

En el encuentro, Fernández recalcó que "el gran secreto para que América Latina pueda asumir este desafío es que las fuerzas progresistas se unan" ante la adversidad.

"Si las fuerzas progresistas no se unen estamos ayudando mucho a que la derecha conservadora sobreviva y siga manejando las cosas como las viene manejando", agregó el mandatario argentino.

El Ejecutivo transitorio de Jeanine Áñez ha transmitido varias veces al Gobierno argentino su molestia por declaraciones de Evo Morales, quien está en ese país desde noviembre, como cuando el pasado enero el expresidente mencionó la necesidad de crear "milicias armadas del pueblo" en Bolivia al estilo de las de Venezuela, un comentario por el que luego se disculpó.

La protesta más reciente fue en abril, cuando el Gobierno interino boliviano envió una nota al de Argentina ante nuevas declaraciones de Morales consideradas políticas y que "comprometen la seguridad" del país, sin saber hasta el momento de qué estatus goza el exgobernante en el país vecino.

Morales viajó a México en noviembre pasado tras anunciar su renuncia a la presidencia de Bolivia denunciando que era forzado por un golpe de Estado para derrocarlo en medio de presiones de policías y militares, entre otras, y en diciembre se trasladó a Argentina, donde solicitó refugio.

Con información de EFE