El intendente de Montevideo, Mario Bergara, fue consultado en la tarde de este viernes acerca del asesinato de Thiago Puglia, el niño de 12 años que resultó baleado en la madrugada durante un evento de picadas clandestinas en las canteras del Parque Rodó, en el marco de un enfrentamiento entre clanes familiares dedicados al narcotráfico.

El jefe comunal comentó que, una vez que se produjo el hecho —en el que también hubo cinco personas heridas de bala—, se comunicó con el jefe de Policía de Montevideo, Alfredo Clavijo, quien le transmitió que el ataque se produjo a modo de venganza por el quíntuple homicidio ocurrido el pasado 10 de julio en el barrio El Monarca.

“El desencadenante de los hechos trágicos de anoche no fue la picada en sí misma, sino que fue un conflicto entre clanes familiares. Eran un acto de venganza a un hecho que ocurrió días atrás en El Monarca. Ante la averiguación de que integrantes de la otra banda estaban ahí en las picadas, se generaron hechos de tanta violencia tan desgraciados”, aseguró Bergara en rueda de prensa.

De nuevo citando a Clavijo, el intendente comentó que el problema asociado a estos hechos de sangre está en el “enfrentamiento de clanes familiares vinculados al tráfico de droga”.

Por otra parte, consultado ante las quejas de los vecinos por la insuficiencia de controles para dispersar estas concentraciones de vehículos en la rambla, Bergara dijo que “lamenta” que la percepción sea esa porque, en el último año, hubo 63 operativos policiales en las canteras del Parque Rodó, “más de uno por semana” en promedio.

“La coordinación se hace cada vez más imperiosa, pero hay operativos. Estamos con un número de motos incautadas enorme; no dan abasto los galpones de la intendencia. Anoche no había un operativo. [Las picadas] ocurren estas cosas cuando las circunstancias lo permite”, añadió.