La iniciativa que busca impedir la comercialización y el suministro de bebidas energizantes a menores de 18 años, impulsada en la legislatura pasada por la diputada nacionalista María Fajardo, comenzó a tomar impulso en el Parlamento tras obtener el respaldo del oficialismo en la última sesión de la Comisión de Salud Pública y Asistencia Social de Diputados.

Fajardo defendió su iniciativa en la última sesión de la comisión y cuestionó la denominación de estos productos. “Nosotros consideramos que las mal llamadas ‘bebidas energizantes’ son estimulantes, y todos sabemos que son estimulantes. Sabemos que la Junta Nacional de Drogas tiene una posición tomada. No tengo dudas de que la ministra de Salud y su equipo, así como los médicos, también tienen una posición tomada al respecto, porque todos sabemos que el efecto es similar al de las anfetaminas”, sostuvo, según la versión taquigráfica de la sesión.

En esa línea, la legisladora también aludió a los intereses económicos que rodean el tema. “Sé que hay mucha plata en juego. Lo tengo muy claro, porque ni bien presenté este proyecto en el período pasado, apareció la gente de Red Bull a buscarnos para hablar”, agregó.

Tras su intervención, el diputado del Frente Amplio (FA) Luis Gallo manifestó su respaldo a retomar el debate sobre la regulación del consumo de estas bebidas en menores de edad. “Es un tema que sí importa y que tenemos que considerar”, afirmó, y coincidió con Fajardo respecto a las presiones del sector empresarial. “Tengo clarísimo el tema de los lobbies y la presión que ejercen cuando uno modifica estructuras económicas muy importantes”, señaló. “No obstante, creo que tenemos que sobreponernos a eso, porque son proyectos que mejoran la calidad de vida de la gente, de los uruguayos, y de los niños fundamentalmente”, añadió.

Según cifras oficiales, el mercado de bebidas energizantes en Uruguay registró un crecimiento sostenido en los últimos años: entre 2010 y 2024, las ventas aumentaron un 1.325%, lo que las posiciona entre las sustancias con mayor incremento en su consumo.

En paralelo, datos de la X Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas en Estudiantes de Enseñanza Media, elaborada por el Observatorio Uruguayo de Drogas, muestran una alta prevalencia entre adolescentes: el 66 % de los jóvenes de entre 13 y 17 años declaró haber consumido este tipo de bebidas en el último año, mientras que la edad promedio de inicio se sitúa en los 13 años.

En esa misma línea, la diputada de Identidad Soberana Nicolle Salle expresó una postura crítica y enfática sobre el tema. “Para mí es un horror ya el consumo de refrescos en los jóvenes y en los niños, Así que imaginen cómo considero esto. Además, veo la liviandad con que se toma en cuenta este tema, que en los grupos de jóvenes está totalmente normalizado”, afirmó.

Esa visión fue compartida por el representante del FA Federico Preve, quien puso el foco en los efectos de estos productos sobre el sistema nervioso. “Creo que es uno de los problemas de salud pública más importantes que tenemos hoy en la población, ya que está vinculado con una adicción que no está percibida por la sociedad. Se trata de una adicción a la cafeína con la taurina, o a la cafeína con algunos otros componentes, que genera enormes trastornos de ansiedad y produce fibrilación”, explicó.

Además, Federico Preve se mostró partidario de que una eventual regulación no se limite únicamente a restringir la venta a menores, sino que contemple un enfoque más amplio. “Soy favorable a una política mayor, que incorpore temas vinculados con el marketing, con los envases y con un montón de otras cosas, como sucedió con la política antitabaco”, añadió.

Esto fue acompañado por el representante del Partido Nacional Andrés Grezzi, quien también puso el foco en las estrategias de comercialización. “Uno ve estos productos en las góndolas de los supermercados y los envases tienen colores y dibujos que impactan: eso también lleva al consumo. Será porque las latas son lindas o por lo que sea, pero lo cierto es que tienen un marketing impresionante”, comentó. “Creo que este problema hay que afrontarlo y no hay que darle más vueltas. Sin dudas, creo que deberíamos trabajarlo durante este año y llegar a una resolución”, concluyó.