Marlene Engelhorn rechazó una herencia familiar de más 4200 millones de euros porque no quería ser “tan rica”.

La joven de 29 años estudia literatura en Viena, capital de Austria, y lidera movimientos que fomentan la conciencia de clase, defienden una mayor distribución de la riqueza y alegan que los que más tienen deben pagar más impuestos.

El origen de la fortuna viene de su abuela, Traudl Engelhorn-Vechiatto, quien ocupa la posición 687 de la lista Forbes de personas más ricas.

El abuelo de Marlene, Peter Engelhorn, es descendiente del fundador de BASF, la empresa química más importante del mundo. En una entrevista con la BBC, la joven aseguró que quiere renunciar al 90% de su herencia y que “no podría ser feliz” con ella.

“No debería ser mi decisión qué hacer con el dinero de mi familia, por el cual no he trabajado yo”, explica y agrega que no se trata de una cuestión de voluntad, sino de equidad.

"No he hecho nada para recibir este legado. Esto es pura suerte en la lotería del nacimiento y pura coincidencia”, argumenta.

Asimismo, Marlene anima a otros jóvenes herederos a sumarse a su causa de “más justicia social".

“Como alguien que ha disfrutado de los beneficios de la riqueza toda mi vida, sé lo sesgada que está nuestra economía y no puedo seguir sentada y esperando que alguien, en algún lugar, haga algo”, manifiesta.