Desde un tiempo a esta parte, el abogado Juan Fagúndez pasó a ser un factor de consulta sobre el Derecho Penal.
Al mismo tiempo, Fagúndez ha estado en varias causas de nivel público y los fiscales que le han hecho de contraparte coinciden en que sus alegatos —más allá de lo técnico— se caracterizan por la firmeza y hasta vehemencia para defender a sus clientes.
El defensor también es parte de la Asociación de Abogados Penalistas, que actualmente batalla en dos frentes: un proyecto que busca reformar el Código del Proceso Penal y la negativa a la creación del Ministerio de Justicia, impulsado por el prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz.
En entrevista con Montevideo Portal, Fagúndez detalló algunas claves del proyecto sobre el código y los principales argumentos en contra a la creación del ministerio. Además, consideró que le preocupa la acumulación de poder que tiene Díaz y sus implicancias en el sistema penal uruguayo.
El martes fueron al Parlamento por el proyecto que presentaron del Código de Proceso Penal. ¿Cómo los recibieron?
Nosotros fuimos ocho personas, de las cuales tres nos dividimos un poco la presentación. Habló primero el presidente de la asociación, Enrique Moller; después habló el catedrático de Derecho Penal, Gonzalo Fernández, y finalmente hablé yo.
Cada uno se enfocó en su área: la introducción, la dificultad del código actual y el abandono del derecho penal. En lo que me tocó a mí, personalmente, fue sobre los cambios de la estructura. Nosotros ya teníamos un proyecto desde el año 2022, que presentamos cuando se nos solicitó analizar el cambio de la necesidad de la «semiplena prueba» para imponer prisión en las famosas formalizaciones con prisión preventiva.
Sabíamos que había una comisión, un grupo en el Poder Ejecutivo, y hace como un mes, creo, se hizo público el proyecto que habían elaborado. Nosotros vimos ahí algunos artículos que podían acompañar un poco nuestra idea, así que tomamos elementos de ese proyecto. Después, sobre los procedimientos en sí, no había ningún cambio y ahí es donde nosotros nos distinguimos claramente, porque cambiamos bastante. No es que haya que cambiar edificios; hay que reacomodar algunas cosas, pero sobre todo —te digo dos o tres puntos— la Fiscalía tiene que generar un expediente.