Un intenso operativo policial se desarrolló en Toledo, luego de que un hombre denunciado por violencia doméstica se parapetara en su finca, amenazando con disparar a quien pretendiera acercarse, informa Últimas Noticias.
Sobre las cuatro de la tarde, un móvil de la Seccional 20ª de Toledo llegó a la mencionada vivienda. La concubina del sujeto, una mujer de 30 años, denunció que él la había golpeado y que no era la primera vez. El presunto autor tenía una denuncia penal por violencia doméstica y había sido procesado sin prisión por este delito hace algunos meses.
Al percatarse de la llegada de la policía, se atrincheró con una cuchilla de gran porte. Además, dijo tener una escopeta y una pistola automática, que estaba dispuesto a utilizar si alguien se acercaba.
Gritaba por la ventana: "¡injusticia, injusticia!" y anunciaba que se infligiría lesiones en su cuerpo a modo de protesta. Llegó a cortarse las muñecas y el cuello.
Los uniformados solicitaron la presencia de la jueza de turno, y decidieron mediar con el hombre para que se entregara. Según la magistrada, el hombre adujo que estaba enfermo de leucemia y que padecía diabetes.
Como el episodio se tornó incontrolable, se dispuso la presencia del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de Canelones. Los efectivos treparon por los muros en forma sigilosa e ingresaron por el fondo sin que se percatara.
Luego los policías arrojaron bombas de gas lacrimógeno, aunque el individuo rápidamente las recogió y las arrojó contra los policías. Finalmente el hombre fue detenido, fuera de sí. Un móvil de emergencia médica lo trasladó a un nosocomio por los cortes en sus muñecas.