Un uruguayo de 73 años fue asesinado de un hachazo en la localidad fronteriza de Chui, del lado brasileño, y su cuerpo fue encontrado enterrado en el fondo de su vivienda.

El caso salió a la luz luego de que su hija, residente en Canelones, denunciara que desde la semana pasada no lograba comunicarse con él, algo que le llamó la atención porque mantenían contacto frecuente.

Según declaró, el hombre solía enviar audios, pero en los últimos días había recibido mensajes escritos desde su teléfono, lo que le resultó inusual.

Ante esa situación, se contactó con la pareja de su padre, quien le dijo que había ocurrido un episodio violento en la casa. De acuerdo con ese relato, uno de los hijos adolescentes de la mujer lo golpeó con un hacha y le provocó la muerte.

Tras el hecho, enterraron el cuerpo en el fondo de la vivienda.

La denuncia fue radicada en Canelones y derivó en una comunicación con la Policía de Rocha, que a su vez coordinó con autoridades brasileñas.

Efectivos del país vecino concurrieron al lugar y constataron que el hombre estaba enterrado, cubierto con balasto y materiales de construcción.

El caso quedó en manos de la Policía de Brasil, que investiga lo ocurrido y busca determinar las circunstancias del homicidio.