El ingeniero agrónomo argentino Santiago Menéndez, liberado el viernes último tras permanecer secuestrado dos días en Nigeria, afirmó que invocar a Lionel Messi le "salvó la vida".

"Deciles que le agradezcan a Messi, que nombrarlo fue lo que me salvó", le dijo Santiago a su hermano para que este haga pública la noticia, una vez que se encontraba a salvo en la embajada argentina en Abuya.

Menéndez, de 28 años, fue secuestrado el miércoles 24 de junio por un grupo armado en el centro de Nigeria, donde trabaja como ingeniero desde hace un año.

Se encontraba en una de las plantaciones de la empresa para que la trabaja cuando de pronto llegaron varios hombres armados y se llevaron a Santiago. Los hombres llegaron en motos y con armas automáticas que disparaban al aire. Se fueron, en cambio, en la camioneta de Santiago y con él a bordo. "¡No queremos lastimar a nadie! ¡No queremos matar a nadie!", gritaron en reiteradas ocasiones, según dijeron los empleados que presenciaron la escena.

Según explicó, en medio de la desesperación atinó a gritarle a sus captores: "¡Messi, Messi, Messi!", para lograr empatía con ellos. Menéndez pensó que un jugador reconocido a nivel internacional como Messi sería conocido por los secuestrados y que, incluso, ellos serían hinchas del jugador. Y parece que Menéndez le acertó.
Los secuestrados accedieron a liberarlo a cambio del pago de un rescate.

El argentino trabajaba para la compañía Nigerian Flour Mills Plc en dos granjas en los distritos de Sunti y Kabbugi, en el estado de Níger.

Los secuestros de extranjeros y las peticiones de rescate son habituales en el sureste de Nigeria, una zona rica en petróleo, y las víctimas suelen quedar libres sanas y salvas una vez se paga el rescate.

Con datos de AFP