La muerte de una bebé de dos meses a causa de meningococo, que desencadenó un púrpura fulminante, fue un “golpe” para los trabajadores del Hospital de Tacuarembó, que intentaron salvarla durante 12 horas pero no pudieron lograrlo.
Leymilena Jaime, una de las médicas intensivistas que estuvo al cuidado de la niña en el CTI, contó, en diálogo con Montevideo Portal, cómo se abordan este tipo de casos e insistió en la vacunación contra esta enfermedad, tanto en niños como en adolescentes —los dos focos de contagio más grandes.
La doctora rememoró que los padres de la niña llegaron para consultar por una fiebre altísima, de 39 grados. Días antes había tenido “algo de moquito” y de tos, pero era “leve”. Al ser una bebé tan pequeña y con esa temperatura, los médicos le realizaron exámenes que correspondían antes de internarla.
Dos horas después de que la beba ingresó al CTI del Hospital de Tacuarembó, se descompensó rápidamente. Tenía lesiones purpúricas en la piel que no estaban cuando había llegado al centro de salud. A los médicos les preocupó esa situación. Por lo general, hay lesiones que desaparecen al tocarlas. Estas no. “No es cualquier virus, es una infección severa”, alertaron.
En cualquier bebé menor a tres meses “toda fiebre alta tiene que causar alerta”, dice la médica. También que no se alimente, que tenga vómitos, que tenga tendencia al sueño, porque “son signos de alarma de que algo más está pasando”.
A pesar de “todas las maniobras que realizaron”, no pudieron salvarla. La bebé sufría un caso de meningococemia. Fue una de los 30 a 34 casos que en Uruguay se registran por año. El virus evoluciona rápido y es “fulminante”. “No da mucho tiempo de actuar”, explica Jaime. La bebé estuvo 12 horas en el hospital.
“Se veía que era una niña muy bien cuidada, muy querida. Es triste”, lamentó la doctora del Hospital de Tacuarembó. Una familiar de la bebé dijo en redes sociales que el 14 de mayo pasado la niña tuvo un control y “estaba lo más bien”.“El 16 estaba con fiebre y sus papis no dudaron en llevarla a emergencias y, lamentablemente, pocas horas después nos dieron la noticia de que falleció”, complementó.
Las muertes por púrpura fulminante no se registran seguido en Uruguay. “No representa que haya de peligro para la población, porque son casos aislados. Con la vacunación, han disminuido. En Uruguay hay vacuna desde los dos meses —se coloca a los dos meses, a los cuatro meses, al año y en la adolescencia—. Entonces, esto ha disminuido mucho los casos, pero siempre eventualmente hay uno”, explicó Jaime.
La intensivista explicó que la púrpura fulminante es causada por el meningococo. Una persona puede sufrir una meningitis por meningococo, que es “es grave”, pero “puede tener menos mortalidad a la meningococemia”. Esta última, significa que la bacteria hace daño en todo el cuerpo, genera una falla multiorgánica y un problema de la coagulación —la coagulación intravascular diseminada, que es lo que causa las manchas violáceas—.
Una vez que un centro de salud atraviesa un caso como el de la bebé, debe notificar de inmediato al Ministerio de Salud Pública y hacer las denuncias correspondientes. Desde la dirección del Hospital de Tacuarembó dijeron a Montevideo Portal que la ministra Cristina Lustemberg está al tanto de la situación, así como también la cúpula de la cartera.
En ese caso puntual, como no había otros niños en casa, los trabajadores de la salud deben hacerle la profilaxis correspondiente para detectar que no estén contagiados. También deben realizársela los médicos que atendieron a la bebé.
Esa noche fue un “golpe”, dice la doctora. “Es ver como una bebé que llega en relativas estables condiciones rápidamente se deteriora, sin que con todas las cosas que hacemos como equipo médico podamos revertir la situación. Es una enfermedad tan fulminante que, a pesar de la mejor atención médica que pudo haber recibido y que se hizo todo lo que correspondía, no logramos revertir la situación”, lamentó Jaime.
Para el personal del Hospital, se trató de una situación “fuerte”. La médica insistió en la vacuna, que desde 2025 está incorporada en el Certificado Esquema de Vacunación de Uruguay.