Una peluquera de 30 años se quitó la vida tras haber sido víctima de una estafa en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, en Argentina. La mujer entregó $ 14 millones a tres supuestas videntes que le prometieron realizar una “limpieza espiritual” para eliminar un presunto “trabajo malicioso” que, según ellas, afectaba su vida y su negocio.
Según consignó Infobae, el hecho comenzó el 15 de enero, cuando las tres sospechosas acudieron a la peluquería ubicada en la zona de Ingeniero Budge. Con el correr de los días, empezaron a frecuentar el local y lograron ganarse la confianza de la dueña, identificada como Merlín Díaz.
Según la investigación, las mujeres le dijeron que tenía una especie de maldición que estaba afectando su dinero y su progreso económico. Para revertir esa situación, le propusieron realizar un ritual de “limpieza” sobre sus ahorros; la condición era que debía entregarles todo el dinero para que ellas pudieran “trabajarlo espiritualmente” y luego devolvérselo.
A pesar de que su pareja le advirtió que desconfiara, la mujer mantuvo contacto con las supuestas videntes en secreto. Finalmente, el 20 de enero les entregó $ 14 millones, con la promesa de que, tras el ritual, recuperaría el dinero. Sin embargo, después de recibir la plata, las sospechosas dejaron de responder sus mensajes y llamadas.
En los mensajes que envió poco después, la víctima les reclamó que regresaran para completar el ritual y devolverle el dinero. “Mari, ¿ya vienen? Por favor, no me hagas sufrir. Te di mi confianza, te di todo de mí. ¿Me mintieron?”, escribió en uno de los textos enviados a una de las acusadas.
Al comprender que había sido estafada, la mujer tomó una botella de ácido muriático con la intención de quitarse la vida. Minutos después se arrepintió y pidió ayuda a su pareja, quien la trasladó de urgencia a un hospital. Sin embargo, murió poco después de ingresar.
Antes de fallecer dejó varias cartas en las que pidió perdón a sus familiares, mencionó a las mujeres que la habían engañado y aportó datos para identificarlas. También pidió que revisaran los mensajes que había intercambiado con ellas para reconstruir lo sucedido.
La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°19 de Lomas de Zamora, que ordenó analizar cámaras de seguridad y el teléfono de la víctima. A partir de esas pericias se logró identificar a las tres sospechosas, quienes habrían utilizado identidades falsas. Cuando la Policía fue a buscarlas a una vivienda en Temperley, ya habían abandonado el lugar, por lo que actualmente permanecen prófugas.