Contenido creado por Valentina Temesio
Economía

Un tema compliquete

Ante aumento de UTE en tarifas de autos eléctricos, ¿siguen siendo redituables?

El economista Federico Comesaña ahondó en el tema y criticó medidas de quienes “no saben nada” de este tipo de vehículos.

13.01.2026 10:52

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2026-01-13T10:52:00-03:00
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Ante la resolución de UTE en tarifas de autos eléctricos, en la que fijó un aumento del 5% en el precio de la carga de vehículos eléctricos en la red pública, que rige desde el pasado 1º de enero, el economista Federico Comesaña analizó si este tipo de vehículos sigue rindiendo en términos económicos.

En su cuenta de X, Comesaña tomó como variable la tarifa de la carga rápida, el “único relevante”. Según el columnista de Así nos va, en noviembre el costo fijo era de $121,9 (IVA incluido), al que se le sumaban a los $10,8 por kWh. Además, subrayó, UTE beneficiaba a los usuarios con el descuento del 30% del kWh, que lo dejaba en $7,56.

Sin embargo, con el aumento que empezó a regir este 2026 los precios aumentaron: el kWh pasó a $11,8 —56% más— y el cargo base un 9%, a $132,9. El economista planteó un caso concreto, como el 100% de la batería de un BYD Seagull, que “de un día para el otro” pasó a costar $ 424 a $ 605.

Ante la pregunta de si con los nuevos aumentos sigue siendo rentable tener un auto eléctrico, Comesaña planteó que sí. “La opción del eléctrico con carga en vía pública sigue siendo 69% más barata que la del auto a nafta. Además, salvo por un privado (DMC), los precios de UTE siguen siendo competitivos”, explicó.

De todos modos, el economista cuestionó los incentivos del gobierno para promover el uso de este tipo de vehículos, así como su insistencia para que los usuarios los carguen en sus hogares.

“Nadie en su sano juicio carga en vía pública como primera opción, salvo que haga más de 300 kilómetros por día o esté circunstancialmente lejos de su hogar. Es más cinco 5 veces más caro. La enorme mayoría de quienes cargan en la calle lo hacen porque no pueden cargar en su casa. Sobre todo, quienes viven en edificios, donde está habiendo una gran resistencia a permitir la instalación de cargadores privados en estacionamientos comunes”, expresó.

Comesaña también subrayó como un “punto a atender” a la “reubicación de cargadores”, y afirmó que hay un “vacío importante” al norte del Río Negro. Pero también insistió en la “redefinición de su política de precios”.

“A quien se le haya ocurrido la brillante idea de poner un cargo fijo, no sabe nada de autos eléctricos. El cargo fijo hace que la gente quiera cargar hasta el 100% su batería para sacarle el mayor partido posible. El problema es que el auto carga a su máxima potencia en general, hasta el 80%. Luego disminuye drásticamente la velocidad de carga y el último 5% demora por lo general lo mismo que llevar la batería del 50% al 80%”, expresó.

Tal como informáramos, la nueva medida de UTE La medida impacta directamente en los usuarios particulares que utilizan los 400 puntos de carga (PSC) distribuidos en todo el país.

El aumento responde, de acuerdo con la resolución del directorio a la que accedió Montevideo Portal, a la necesidad de corregir “desvíos importantes” entre los precios vigentes y los costos respectivos para los diferentes puntos de carga. En ese sentido, la empresa señaló que los valores anteriores no reflejaban adecuadamente los gastos asociados al mantenimiento, operación y expansión de la infraestructura de carga, por lo que el ajuste forma parte de un proceso gradual de alineamiento tarifario.

“En función de las diferencias existentes, hay espacio para avanzar en la trayectoria que acerque el PSC a sus costos sin afectar sensiblemente el gasto para los usuarios y mucho menos la conveniencia del respecto al auto a combustión”, indica el documento.

Con la nueva estructura de precios, el costo de cargar un vehículo eléctrico en la red pública se compone de un cargo base por conexión, un precio por cada kilovatio hora consumido y un cargo adicional por tiempo cuando el vehículo permanece conectado sin estar cargando, una vez superado un período de tolerancia. Los valores varían según se trate de cargadores de corriente alterna, utilizados mayormente para cargas más lentas, o de corriente continua, destinados a cargas rápidas.

Asimismo, el directorio del ente entiende que “en los últimos años se ha verificado un aumento sostenido del número de vehículos eléctricos” en el país, acompañada de “una ampliación progresiva de la red de puntos de carga”, tanto en instalaciones de UTE como en emprendimientos privados.