Contenido creado por Gerardo Carrasco
Locales

En lo profundo de la tierra

Aclaran caso de huesos hallados bajo árbol plantado en homenaje a víctima de dictadura

Fue en el cementerio de Carmelo, en un área donde no se registraban enterramientos. Cuando el añoso árbol cayó, aparecieron restos humanos.

20.01.2026 08:25

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2026-01-20T08:25:00-03:00
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El trabajo de antropólogos y de Policía Científica permitió dar prácticamente por esclarecido un caso que en los últimos días generó curiosidad.

Tal como informáramos, las autoridades de la localidad coloniense de San Carlos reportaron el hallazgo de restos óseos entre las raíces de un árbol que había sido removido, dentro del predio del cementerio local.

Si bien encontrar huesos en un cementerio no parece nada fuera de lo común, el hallazgo resultó llamativo por dos razones. Primero, porque —según asegurara el alcalde de la ciudad, Pablo Parodi, aseguró entonces que no existían registros de enterramientos en ese punto del predio. En segundo lugar, porque el árbol bajo cuyas raíces aparecieron los huesos había sido plantado a mediados de los años 70 por familiares de Aldo Perrini, carmelitano detenido por las fuerzas represivas de la pasada dictadura el 26 de febrero de 1974. Sometido a brutales torturas, Perrini murió el 3 de marzo del mismo año en el Batallón Número 4 del Ejército de la ciudad de Colonia del Sacramento.

Tras la denuncia de las autoridades municipales, Policía Científica acudió al lugar y tomó muestras de los restos para su análisis

La doctora Mariana Mota, directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) visitó en las últimas horas el lugar y explicó el avance de la investigación.

Entrevistada por Radio Carmelo 1460 AM, la funcionaria explicó que en el hueco debajo del árbol se encontraron “herrajes de diferentes tipos”, que a su vez corresponderían a “diferentes féretros”. Asimismo, cuando se excavó a mayor profundidad “se encontraron restos de otro enterramiento, por lo que no se siguió excavando”.

Asimismo, la disposición de los restos sugería que no se trataba de enterramientos primarios, sino de probables relocalizaciones. Por ello, se concluyó que se trataría “de un sitio de enterramiento que no estaba registrado”, dado que dejó de usarse para tal fin hace mucho años, y desde entonces a la actualidad “hubo cambios en el cementerio”.

Por ello, Mota entiende que quedarían descartadas hipótesis como la de una posible fosa clandestina. Sin embargo, aseguró que los antropólogos terminarán la investigación iniciada para cerrar oficialmente el caso.