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En la noche del jueves 5 de julio de 2012 el gobierno anunciaba que Pluna cancelaba “por tiempo indefinido” todos sus vuelos, debido a los problemas económicos. Una año después, y a punto de lanzar Alas-U, el dirigente del sindicato Nicolás De los Santos recordó esa noche “feísima” y aseguró a Montevideo Portal que “daría lo que fuera porque no hubiera cerrado”.
En la noche del jueves 5 de julio de 2012 el vicepresidente Danilo Astori, el ministro de Transporte Enrique Pintado y el de Economía Fernando Lorenzo llegaban a la sede del Frente Amplio para reunirse en forma urgente con legisladores del oficialismo para darles quizá la noticia más importante del año: el Poder Ejecutivo había decidido el cierre de la aerolínea Pluna.
La decisión se había tomado horas antes, y según confesó en ese momento una "fuente anónima" del gobierno a la agencia Reuters, debido a que "la empresa era insolvente y la situación actual es muy comprometida. No se puede financiar la operativa, no hay liquidez y en esta situación no puede estar volando".
Pintado y Lorenzo, que cargarían la crisis sobre sus hombros hasta octubre de 2012, salieron de la sede del FA para reunirse con los legisladores de la oposición Luis Alberto Heber, Jorge Larrañaga, José Amorín y Pedro Bordaberry, con el objetivo de ponerlos al tanto de la situación.
Ese mismo jueves, ya sobre las últimas horas del día, el Directorio de Pluna Ente Autónomo emitía un comunicado en el que anunciaba "la suspensión de todos sus vuelos de forma indefinida, en función de que la situación económico - financiera de la empresa hace imposible asegurar una adecuada operación".
En la misma declaración aseguraba que emplearía "todos los recursos disponibles" para atender la situación de los pasajeros que habían quedado varados en el exterior.
Un año después de aquella noche, el dirigente de la Organización de Trabajadores de Pluna Nicolás De los Santos recordó en conversación con Montevideo Portal cómo vivieron esa jornada los trabajadores y analizó los pasos que se dieron desde aquella dramática situación hasta la nueva aerolínea gestionada por los funcionarios que comenzará a funcionar en los próximos meses.
Durante todo el relato de aquella noche De los Santos repite varias veces la palabra "feísimo" para describir el estado de ánimo con el que terminó esa jornada. "Fue el peor día", sostiene, recordando que "nosotros estábamos en asamblea porque veníamos de un paro. Recibimos el llamado de los directivos de Pluna y salimos para Miraflores, en Carrasco, donde están las oficinas de Pluna. Ahí estaba el Directorio, que en ese momento estaba conformado por seis directivos de Pluna Ente Autónomo, porque Leadgate ya no tenía nada que ver".
Al llegar, la imagen ya hacía prever el complicado desenlace: la oficina estaba vallada y sólo se le permitió el ingreso - lista mediante - a De los Santos y los otros principales dirigentes del sindicato Sabrina Acevedo y César Iroldi, así como a los directivos de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (ACIPLA).
"Fue muy desconcertante porque no teníamos idea de absolutamente nada. No habían hablando en ningún momento con nosotros", rememoró el dirigente, considerando que "si la decisión al menos se hubiera conversado con el sindicato ese día lo habríamos tomado distinto, porque nos tomó de sorpresa y fue feísimo".
Hasta ese momento los trabajadores de Pluna desconocían totalmente cuál era la situación de la empresa con respecto a las demandas que podían llegar desde Brasil, por parte de los ex trabajadores de Varig. Lo explicado en el encuentro con el Directorio los descolocó y los tres dirigentes debieron afrontar el desafío de "volver a la asamblea y transmitirle todo eso a la gente".
Más allá de los hechos que se sucedieron a nivel político - las críticas a nivel político, interpelaciones, leyes de urgencia -, las referencias constantes al ex gerente de Leadgate Matías Campiani, la investigación a nivel judicial o el proceso que llevó a la fallida y polémica subasta de los aviones (con el correspondiente escándalo en el que se vieron involucrados Cosmo, su emisario Hernán Antonio Calvo Sánchez, el empresario Juan Carlos López Mena y hasta el presidente del BROU Fernando Calloia), el cierre desató un calvario para los 700 ex trabajadores de Pluna.
"Fue una locura", responde De los Santos al ser consultado sobre el día a día de cada uno de los trabajadores. "Por más que se estaba cobrando el seguro de paro, estaban en sus casas con todo lo que significa para la cabeza", indicó, reconociendo que "sabemos que hubo compañeros, como los de Metzen y Sena, que estuvieron casi tres años en la misma situación o peor". De todas formas, describió la realidad de "gente mayor que hacía 35 años trabajaba en Pluna y no se reinsertó laboralmente porque sólo sabía hacer eso y sólo podía trabajar en otra aerolínea, lo cual podría entrar en otra aerolínea, algo que en Uruguay es casi imposible".
"Por otro lado había gente que le tenías que pedir que siguiera trabajando en los aviones cuando no sabías para qué o para quién eran los aviones", agregó, en tiempos en que los trabajadores comenzaban a delinear la posibilidad de crear una empresa cooperativa.
Si bien el paso del tiempo alentó una nueva salida, De los Santos es claro al expresar que "daría lo que fuera porque no hubiera pasado esto, porque el costo que tuvo para nosotros en ese momento fue muy feo". Para el dirigente, no fue nada fácil "tener que hacer el duelo pero a la vez sostenerse para defender a 700 familias que estaban a tu cargo".
En ese sentido, añadió que aquel período "fue muy duro y ni siquiera el entusiasmo de hoy calma ese dolor". De todas formas, De los Santos considera que todos los ex trabajadores lograron "hacer el duelo" de buena forma, basándose en las respuestas positivas a un comunicado que la Mesa Directiva del sindicato emitió este viernes instando a que "cerremos esa etapa y que Pluna quede en el mejor recuerdo".
Las ironía del destino llevaron a que este viernes, día en que se cumplió un año del cierre, los dirigentes del sindicato debieran mantener una reunión clave para la nueva aerolínea en la misma oficina de Carrasco en la que un año atrás recibían la fatídica noticia. "Nos acordábamos de eso e incluso pedí volverme antes de que se hiciera la noche para evitar ese recuerdo", admitió.
La relación con el gobierno
El episodio del cierre desató una infinidad de reuniones con representantes del gobierno, que llevaron desde la negociación por el pago de los haberes adeudados hasta la posibilidad de que los trabajadores crearan su propia empresa.
Sobre esta última alternativa, que finalmente fue la clave para el surgimiento de Alas-U, los trabajadores reconocen en el presidente José Mujica la figura principal. "No tenemos más que agradecimiento hacia él porque no sólo fue el que impulsó esto sino que se encargó de motivarnos en momentos en que, naturalmente, nosotros nos caíamos porque parecía que no había nada concreto. Él nos llamaba y nos decía "vénganse para casa a conversar'", sostuvo De los Santos.
Los ministros Lorenzo y Pintado fueron las otras dos figuras principales que tuvo el proceso, o al menos su etapa más compleja. "Creo que les tocó la parte más complicada, porque además el tema se mediatizó tanto que la deben haber pasado muy mal", opinó el dirigente, señalando de todos modos que les tocó "la responsabilidad que le toca a cada uno según el cargo que tiene y las decisiones que toma".
La relación del sindicato con los dos ministros se fue diluyendo con los meses, luego de que el presidente Mujica ordenó que el tema quedara en manos de Presidencia. Por ese motivo, las conversaciones se centraron en el secretario de Presidencia Homero Guerrero y el asesor presidencial Pedro Buonómo.
El episodio con Lorenzo
De los Santos recordó también el episodio que se suscitó con Lorenzo, luego de que el ministro de Economía fuera insultado a la entrada del Ministerio de Economía por trabajadores de Pluna que se movilizaban, lo que desencadenó luego un emotivo descargo del secretario de Estado en conferencia de prensa.
El dirigente recordó que aquel día "nosotros teníamos una reunión en el Ministerio de Transporte y convocamos a una concentración, ni siquiera una movilización, en la puerta de ese ministerio". El encuentro se realizó el día después de que el diario El Observador publicara la reconocida foto de Lorenzo almorzando con López Mena.
"Después de la reunión, algunos compañeros me preguntaron si podían ir con los folletos hacia el MEF y les dijimos que sí", recordó De los Santos, aclarando que no pudo acompañar esa improvisada movilización porque tenía que asistir a otra entrevista en el Ministerio de Trabajo. Sobre lo que sucedió después, reflexiona: "si lo hubiéramos querido organizar así, no nos salía".
De los Santos rememora con incredulidad como la casualidad determinó que Lorenzo saliera del estacionamiento y se dispusiera a entrar al ministerio justo cuando los trabajadores se encontraban en la vereda. "Cruzó caminando toda la manifestación", señaló.
"La situación estaba muy entreverada y nosotros ni siquiera habíamos tenido el encuentro con Mujica, por lo que no teníamos claro que iba a pasar", señala De los Santos, aunque aclara "no por eso voy a justificar la violencia, pero tampoco la voy a sentenciar porque no fue algo planificado".
La molestia de Lorenzo surgió cuando uno de los insultos recibidos provino de un funcionario al que consideraba "un amigo" y cuya relación surgió cuando el ministro debió enviar una tesis de urgencia hacia Europa. En esa oportunidad, la buena relación que lo única con los trabajadores de la aerolínea - cosechada en base a que Lorenzo solía compartir hoteles y algún mate en Madrid con la tripulación - posibilitó que el documento llegara a tiempo a destino.
"Una anécdota no tiene que ver con la otra", dice De los Santos en referencia a que la gratitud de Lorenzo hacia los trabajadores es diferente al sentimiento de "dolor" que los funcionarios tenían en ese momento. "La gente estaba dolida y sin futuro", puntializó.
Confianza en el futuro
La intención del sindicato es que Alas-U comience a volar en noviembre y que a mediados de setiembre se comiencen a vender los pasajes hacia los primeros destinos: Buenos Aires, Punta del Este, Asunción, San Pablo y Río de Janeiro.
"Le pedimos a la gente que confíe en nosotros y que no escuché tantas versiones de prensa y políticas", afirma De los Santos, al ser consultado sobre el mensaje hacia los próximos clientes. En ese sentido, reafirma que "estamos preparados para volar no va a haber problemas para volver ni nadie se va a clavar", asegurando que "está todo preparado para cuando se vuele, desde las seguridades necesarias del vuelo sino las seguridades comerciales de respeto de fechas y horas".
El dirigente consideró que mientras ejerza su nueva función en la aerolínea de los trabajadores no extrañará demasiado la función de comisario de abordo, primero, y "jefe de azafatos" que desempeñaba cada día en Pluna. "En el último año y medio volaba menos porque mi trabajo estaba en tierra, así que no voy a extrañar tanto", comentó.
De todas formas, admitió que su licencia de vuelo seguirá vigente y que, a pesar del desafío que implica "dejar la mentalidad de empleado para pasar a manejar una empresa", "cuando tenga tiempo me voy a subir a algún avión".


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