La Fiscalía de Corte envió a la Comisión de Asuntos Administrativos del Senado una comunicación para aprobar la designación del abogado Raúl Estomba como nuevo funcionario del Ministerio Público.
La posible designación causó “preocupación” en el sistema político y desde el gobierno transmitieron su oposición, dado que entienden que es riesgoso porque catalogan a Estomba como “abogado de narcos”.
El defensor, quien concursó para llegar al cargo, deberá defender su posición ante la comisión del Senado y esperar por la votación de los parlamentarios. Desde el oficialismo hay cierta resistencia a dar los votos por la posición de algunos integrantes del Poder Ejecutivo.
En diálogo con Montevideo Portal, Estomba consideró que entiende el fondo de la discusión, pero hizo ciertos reparos en que lo cataloguen como “abogado de narcos”, dado que, según explicó, se lo vincula con organizaciones criminales que patrocinó por otros delitos y no así por ilícitos vinculados al tráfico de estupefacientes.
Una de las investigaciones se centra alrededor de Los Chingas, quienes operaban en la zona de Los Palomares. Si bien es cierto que los delincuentes están vinculados al tráfico de drogas, Estomba precisó que su actuación se remitió al año 2017, cuando integrantes de dicho clan fueron condenados por delitos de usurpación.
Lo que estableció la Fiscalía en su momento fue que integrantes de Los Chingas “amenazaban con herir o matar a los vecinos del lugar para que abandonaran y les entregaran sus viviendas, llegándose en algún caso a hacer efectivas las amenazas”.
La sentencia, a la que accedió Montevideo Portal, describe que los condenados se hacían valer de su fuerte armamento para desalojar a las víctimas, con lo puesto. Luego, los delincuentes vendían los muebles y las viviendas eran utilizadas para guardar armas, estupefacientes, efectos hurtados o lugar de reunión.
En ese momento, hubo siete condenados en el marco de la misma causa. Cuatro delincuentes, tres hombres y una mujer, fueron sentenciados por delitos de extorsión a penas de poco más de cuatro años de cárcel.
Un quinto condenado por tráfico interno de armas de fuego, a 11 meses de prisión; otra mujer, como cómplice de extorsión, a 15 meses de penitenciaría, y una última condenada por receptación, a siete meses.
Estomba insistió en que ninguno de sus por entonces clientes tuvo algún tipo de condena relacionada al narcotráfico. Con respecto a la sentencia, deja claro que si bien es cierto que las casas ocupadas eran usadas como lugar de guardado de droga, no existían elementos —y tampoco la investigación los buscaba— para relacionar a los delincuentes con acciones propias del mercado ilegal de estupefacientes.
Otra de las clientas de Estomba fue Mónica Sosa, quien ha sido acusada de integrar y liderar la banda de Los Chingas. De hecho, varios actores policiales la tildaron de “líder narco” en 2019 cuando recibió su última condena por usurpación.
Estomba trabajó en tres causas con Sosa. La primera en 2017, cuando fue sentenciada por un delito de extorsión en calidad de cómplice, al decir del abogado, como un “actor secundario o periférico”.
Luego Sosa fue condenada por violencia privada en 2018, cuando también la defendió Estomba.
En ese momento, la mujer hizo una llamada telefónica y sus líneas fueron intervenidas por las autoridades de seguridad. En la charla, la prima de Sosa le dice que su hijo Esteban había asesinado a otra persona y la defendida por el abogado le dice que deje de decir eso porque “le iba a romper la cabeza”.
La última causa fue por hurto de agua y energía eléctrica, en 2021, según consta en el legajo judicial de Sosa.
El tercer caso es cuando Estomba patrocinó a una de las Figueroa Buscaroy, quien fue imputada por negociación de estupefacientes y lavado de activos y enviada a prisión preventiva durante varios meses.
Posteriormente, la medida fue modificada por arresto domiciliario y la investigación determinó que la mujer fuera sobreseída, de acuerdo con lo que estableció la entonces fiscal de Estupefacientes Mónica Ferrero en 2018.
Desde 2021 en adelante, otras personas de esa familia fueron imputadas y enviadas a prisión. Sin embargo, allí no aparece el nombre de Estomba como defensor de ninguno de los acusados.