La defensa de las familias de las víctimas de Pablo Laurta denunció que el imputado envió mensajes intimidatorios desde la cárcel de Gualeguaychú, donde permanece detenido con prisión preventiva por el triple crimen ocurrido en Córdoba en octubre de 2025.

La situación fue confirmada por la fiscalía interviniente, que notificó a los denunciantes sobre la existencia de comunicaciones provenientes del penal de máxima seguridad. Según explicó la abogada de la familia de las víctimas Marina Romano, los mensajes llegaron al entorno más cercano de las víctimas y generaron preocupación por su contenido.

Entre las frases atribuidas a Laurta figuran: “Pronto voy a recuperar la libertad, ya saben quién soy” y “Tarde o temprano se sabrá la verdad”. Romano indicó en diálogo con el medio ElDoce.tv, que las amenazas fueron dirigidas a familiares directos, en particular al círculo de Laura Giardina, hermana de una de las víctimas.

La letrada calificó lo ocurrido como una “verdadera burla del sistema” y sostuvo que sus representados viven una “sensación de injusticia terrible” ante la posibilidad de que el acusado mantenga contacto desde prisión. “Es una sensación de injusticia terrible que él pueda tener semejante libertad. Un asesino, una persona tan macabra, que pueda hacer esto desde una cárcel”, afirmó.

Ante este escenario, la querella solicitó medidas urgentes para impedir cualquier tipo de comunicación del imputado con el exterior, con el objetivo de resguardar la seguridad de la familia, que ya había denunciado episodios de hostigamiento previos a los crímenes.

Los crímenes que dieron origen a la causa ocurrieron el 8 de octubre, en la ciudad de Córdoba. Según la reconstrucción oficial, Laurta ingresó armado a la vivienda de su expareja, Luna Giardina, de 26 años, y le disparó a quemarropa, para luego matar también a su madre, Mariel Zamudio, de 54 años.

La Fiscalía imputó a Laurta por los delitos gravísimos de homicidio calificado por el vínculo, por matar a su expareja; alevosía y violencia de género —agravantes que aumentan la pena prevista por la ley—, y violación de domicilio, amenazas y desobediencia a la autoridad, en relación con el ingreso a la casa y los hechos que rodearon los crímenes.

Además, enfrenta otra investigación en la provincia de Entre Ríos por el homicidio de un remisero, un crimen por el cual fue imputado y que también forma parte de las pruebas que la Fiscalía ha reunido contra él.

Antes de estos incidentes, Laurta era conocido en Uruguay por ser uno de los fundadores del grupo “Varones Unidos”. Según las pericias policiales, el acusado ingresó a territorio argentino de manera ilegal, cruzando el río Uruguay en canoa, para evadir los controles migratorios. Su objetivo declarado era localizar a su hijo, una búsqueda que terminó en los crímenes que hoy lo mantienen tras las rejas.