El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, brindó un discurso este martes en la cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericano y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE), el primer encuentro de este tipo desde 2015.

“Con respecto al Mercosur y la UE, venimos con un optimismo crítico nos hace pensar que debemos avanzar. Como dicen los anglosajones, walk the talk. Basta de palabras y de 25 años de negociaciones. A mí me cuesta mucho explicarles a mis hijos adolescentes que llevamos 25 años en ponernos de acuerdo con este mundo que ha cambiado tanto”, dijo el presidente en su discurso.

Lacalle Pou señaló que le parece “una buena cosa” ver a los líderes de la región, del Mercosur y de la UE, “con ese ánimo de acordar en pequeños pasos, en un mundo tan interconectado, tan vertiginoso”.

El mandatario resaltó aspectos de Uruguay como “los altos estándares democráticos, el desarrollo humano, el cuidado del medio ambiente, la fortaleza institucional y el respeto a las leyes”, y agregó que va al resto del mundo “con brazos abiertos”.

“Nosotros realmente creemos en la integración. Entendemos que muchos países se protejan, lo que no compartimos es el proteccionismo exacerbado. Todos vamos a proteger a nuestros connacionales, de eso se trata nuestra vocación y el motivo por el cual se nos ha electo”, afirmó.

Recalcó que se tiene “una preciosa oportunidad en este mundo que requiere decisiones rápidas, tomarlas en estas exigencias que tiene este entorno”.

“Como pertenecientes a América Latina, venimos conscientes de nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Lo que tenemos que trabajar, recuperar y fortalecer es la confianza, entre nosotros, nuestros pueblos, y con la gente que nos puso en este hermoso desafío que es gobernar nuestros países. La confianza genera esperanza y la esperanza mueve al individuo, al ser humano”, expresó Lacalle Pou sobre el final de su discurso.

El mandatario viajó a la cumbre, llevada a cabo entre este lunes y martes, acompañado de la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, y el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Bustillo.