A dos días de que se cumpla un mes desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el senador blanco Sebastián Da Silva advirtió que el gobierno planea subir el precio de los combustibles la próxima semana y volver a la metodología impuesta por la Ley de Urgente Consideración (LUC), que fijaba el costo mensualmente.

“Apenas asumieron, cambiaron la interpretación de la LUC de fijar el precio de los combustibles mes a mes. Propósito: recaudar”, escribió en su cuenta de X, aludiendo al régimen que funciona en la actualidad, el cual establece el costo cada dos meses.

“Ahora con la guerra cambiarán nuevamente. Volverán a hacerlo mes a mes. Propósito: recaudar”, señaló Da Silva. “Esperen a la semana que viene, mientras la gente esté distraída, viene el guascazo”, agregó.

El pasado miércoles, los titulares del Ministerio de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y del Ministerio de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, indicaron que están estudiando la situación y no descartaron la posibilidad de realizar modificaciones, e incluso ajustar el precio al alza.

Respecto al cambio hacia ajustes bimensuales impulsado por el actual gobierno, Oddone fue claro: “Eso supone que deberían aumentar a fines de mayo, pero la regla que el gobierno [determinó] establece que, ante circunstancias excepcionales, puede haber alteraciones que se aparten de la regla, como está establecida. Solamente les digo que si hoy siguiéramos el precio de paridad de importación, el precio de la nafta tendría que ser un aumento de más del 15% y el del gasoil tendría que estar en torno al 40%”, expresó Oddone. “¿Estamos en la facultad de modificar los precios de los combustibles antes del 30 de abril? Sí, lo estamos estudiando”, agregó.

Según informaron ambas carteras el pasado mes de enero, la metodología de fijación del precio de los combustibles “no contiene objetivos de financiamiento del resultado fiscal”, sino que el factor de ajuste “tiene el objetivo de sostener el subsidio de la garrafa”, el cual ascendió a US$ 52 millones en 2025.