El estudio jurídico Delpiazzo advirtió al Ministerio de Defensa Nacional que el astillero español Cardama estaba presentando la documentación exigida para el contrato de las patrulleras oceánicas de forma desprolija, incompleta y con inconsistencias que, en un procedimiento de licitación, hubieran sido motivo suficiente para su descalificación.

En noviembre de 2024, el estudió alertó que Cardama estaba presentando documentos “a los ponchazos” que no superaban los controles más básicos: faltaban apostillas claras, certificaciones convincentes de representación y, en algunos casos, la documentación remitida no coincidía con los registros oficiales disponibles.

Los intercambios, realizados entre José Miguel Delpiazzo y el entonces director de Recursos Financieros de la cartera, Damián Galo, quedaron registrados en conversaciones y audios de WhatsApp, de los que dio cuenta el semanario Búsqueda este jueves.

El 4 de noviembre, el ministerio recibió y envió a la firma jurídica los documentos “originales” de la garantía de fiel cumplimiento de Eurocommerce Bank y de la garantía de reembolso de Redbridge Insurance. Un día más tarde, Galo consultó a Delpiazzo sobre su opinión acerca del estado de esos elementos: “¿Cómo la ves?”.

“La verdad, no acreditan nada de lo que les pedimos. Lo está mirando Agustín [Godoy, asociado en Delpiazzo], que quiero saber su opinión antes que decirle la mía”, contestó por escrito el abogado. Galo respondió: “¿Pero son originales, no?”.

Ante esta consulta, Delpiazzo envió un audio de un minuto y medio: “Sí, originales son, lo que pasa es que seguimos sin saber si el que firma es quien dice ser y si tiene facultades para otorgar la garantía. Tiene un apostillado como con un certificado notarial que no dice nada: dice que el documento tiene un contenido legítimo”.

“Es como mucho papel; cuando lo abrís aparenta que cumple, pero empezás a ver el contenido y no. Lo mejor va a ser que yo hable con el abogado de él, porque me parece que este Cardama va a los ponchazos tirando lo que le parece, y la verdad que es preocupante”, agregó.

Al día siguiente, Delpiazzo envió formalmente un correo con sus observaciones sobre las garantías y reiteró la necesidad de coordinar una comunicación directa con los abogados del astillero, algo que le repitió a Galo en otro audio: “Son cosas que pueden parecer formales, pero son de base. Si yo me presento a una licitación con estas garantías, cualquier administración me descalifica si no cumplo estas cosas. No debería costarle nada conseguir esto que le estamos pidiendo”.

El 8 de noviembre, una persona que se presentó como abogado del Eurocommerce Bank llamó directamente al estudio por la garantía de fiel cumplimiento. “Le dije que lo que necesitamos es un certificado que diga que Alex Walsh es el que firma y que tiene facultades para otorgar este documento”, le comunicó Delpiazzo a Galo.

Desde el estudio jurídico dijeron al citado medio que no están “habilitados” a decir cuál era el nombre del supuesto abogado de Eurocommerce porque están “sometidos a secreto profesional”. Cabe recordar que dicha entidad no declaró nunca tener empleados ni actividad profesional y terminó siendo disuelta por el registro mercantil del Reino Unido a finales de 2025.

Posteriormente a esa llamada, Cardama envió un acta aparentemente tomada por el notario español Luis Calabuig de Leyva que afirmaba que una persona llamada Francisco Sabater Cabanes había declarado que Alex Walsh tenía “poder de firma” en Eurocommerce. Recientemente, Calabuig de Leyva realizó una denuncia penal porque su firma había sido falsificada.